La Delfinoterapia es el contacto entre los humanos y los delfines a través de baños en donde el paciente se pone en contacto con el animal y a través de caricias, tacto y escuchar su mismo sonido, se reciben múltiples beneficios sorprendentes que ayudan a tratar problemas de salud y psicológicos en las personas.

 

Conoce algunos de los beneficios más sorprendentes:

  • Delfinoterapia

    Delfinoterapia

    Mediante ejercicios, juegos y caricias entre el delfín y el paciente, se incrementa el optimismo, el paciente se tranquiliza, aumenta su seguridad y confianza. Ayuda a liberar el estrés y brinda al paciente una sensación de armonía.

 

  • La presencia de los delfines genera una inmensa armonía y hace que el cerebro produzca endorfina que segrega el cerebro dando felicidad y un estado de amor puro, amor por la vida, por el ser y por el entorno. Es ideal para personas que van cayendo en depresiones extensas o sufren de agobios.

 

  • Los niños con autismo o parálisis cerebral que nadan e interactúan con delfines presentan una  mejoría en su estado de ánimo, se relajaban con mayor facilidad y tienen más tolerancia al contacto físico.

 

  • Las ondas ultrasónicas que emiten los delfines generan endorfinas y otras sustancias que ayudan a mejorar la conexión entre las neuronas, y además incentivan el funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales.
  • Libera el estrés y es ideal escuchar su sonido para eliminar el ruido mental, cuando se escucha su sonido se entra en un estado de paz y se puede utilizar como terapia del sonido en casa.

 

  • Niños con síndrome de Down que reciben terapia con los delfines tienden a  aprender 10 veces más que los niños que no lo hacen, su lenguaje motor se desarrolla con mayor seguridad.

 

  • En los niños con autismo ayuda a mejorar su capacidad para prestar atención y por lo tanto optimiza los procesos de enseñanza.

 

  • Colabora en el tratamiento de personas con epilepsia.

 

Los delfines son capaces de realizar una amplia gama de sonidos utilizando sacos aéreos nasales situados justo debajo del espiráculo y generan silbidos, sonidos de frecuencia modulada y chasquidos. Los delfines se comunican con sonidos producidos por la vibración del tejido conectivo, de forma similar que los humanos utilizan las cuerdas vocales.

 

 

Sigue leyendo Abel Díaz