Es maravilloso ver a un bebé encandilado por sus manos, las miran por arriba, las miran por abajo, entrelazan los dedos… se dice que es su primer juguete, el más interesante de los juegos y además no cuesta ni un céntimo. Sin duda, las manos va a ser unas compañeras inseparables a la hora de seguir jugando ya con otros objetos y con otras personas, por eso es necesario promocionar su exploración. Existen bellas canciones infantiles en todos los idiomas del mundo en relación a sus manitas, a sus deditos, juegos de falda y nombres muy graciosos para cada uno de los dedos. Mirad si son importantes las manos y sus diez dedos que nuestro sistema de numeración es el sistema decimal, posiblemente si tuviésemos cuatro dedos, nuestro sistema de numeración sería en base ocho.

A través de las manos los bebés, los niños y las niñas reciben muchas sensaciones e informaciones que solo con la vista y el oído carecerían de sentido. La naturaleza nos ha dado dos manos con diez deditos cada una y no ha puesto ningún pelo para que podamos captar la mayor información posible con ellas, mirad vuestras palmas y comprobadlo, cerrad vuestros ojos y tocad lo que hay a vuestro alrededor, posiblemente algo que es negro y brillante resulta que también es frío.

Sabiendo todo esto, es importante que los profesionales de la educación y las familias no limiten a los más pequeños a la hora de experimentar con sus manos. Pensad en la cantidad de conexiones neuronales que se producen en esos cerebros absorbentes cuando sus manos en combinación con los otros sentidos experimentan cada día.  Es posible hacer matemáticas utilizando materiales donde el trabajo de la mano es fundamental, les llaman materiales manipulativos y están tomando primeras posiciones en escuelas que buscan mejorar el área matemática en sus alumnos. También es posible usar las manos para trabajar lengua y no me refiero solo a la escritura, que también existiría un trabajo previo exclusivo de las manos. El mundo digital, a pesar de su nombre, deja la función de las manos muy limitada, dejemos que los más pequeños tengan la oportunidad de usarla de muchas maneras, sin perder estímulos.

En ese camino de experiencias se producirán unos  refinamientos espectaculares,  des de sus primeros juegos hasta abrocharse los botones de su propia chaqueta, sin olvidar el arte, la pintura, la escultura, el baile, la música.

 

TANIT LÓPEZ