SARA BARRIOS

 

Estudiante y modelo ocasional, me encanta escribir y no me gusta que se me encasille como “millennial”, pues aunque parezca increíble, no tengo Facebook. ¡Que viva el amor!

 

 

 

 

 

 

¿Es posible que una joven de 22 años de una lección al mundo? Mikayla Holmgren acaba de hacerlo al ser la primera participante con Síndrome de Down a presentarse al certamen de Miss Minnesota, en EEUU.

Finalmente, Mikayla no ganó, ni falta que le hizo, pues el premio especial ya se lo había llevado hace rato, los corazones de millones de personas que vieron su paso por el concurso. En bañador, en vestido de noche, Mikayla brilló como ninguna y se fue a casa con dos premios, al Espíritu y el Premio del Director del Concurso.

Los concursos de belleza, su pasión

«Llegué de un concurso de belleza de necesidades especiales al concurso más grande del mundo», dijo Mikayla de lo más emocionada, mientras colgó varias imágenes de su paso por el concurso donde se la veía de lo más bella.

Su larga melena rubia, sus ojos azules, su determinación y confianza en sí misma la han hecho participar en otros concursos en el pasado, pero este fue sin duda el que la ha llevado más lejos.

Todo comenzó cuando la madre de Mikayla pensó que su hija necesitaba un reto aún mayor, otro nuevo objetivo que la ayudara a continuar con sus sueños.

 

Su madre, su mejor apoyo

«Escribí diciendo que tenía Síndrome de Down y pensé que no la aceptarían, pero decidieron que formaría parte de él. No caí realmente en la cuenta de que formaba parte (el concurso) de Miss EE.UU. y Miss Universo, y me costó varias semanas darme cuenta de la grandeza de ello y del gran reto que era para ella», explicó su madre, Sandi Holmgen.

Los concursos de belleza son su pasión, pero Mikayla estudia además en la Universidad de Betherl y es bailarina. Además, colabora como embajadora de una ONG que lucha por la integración social de las personas discapacitadas.

Mikayla es mi inspiración a partir de ahora, gracias por hacer lo que hiciste, qué grande eres.