Recuerdo cuando era chica nunca se nos permitía llorar, siempre bajo la amenaza: “Si lloras, te va peor, o te voy a dar para que llores de verdad”… esto me ha hecho reflexionar qué importante es recuperar las emociones y saber expresarlas.

 

Pienso que la mayoría de las personas hemos tenido este tipo de prohibiciones a llorar, a expresar nuestros sentimientos, nuestras emociones, – buenas o malas – tuvimos tantas represiones de cosas tan normales que ahora que somos grandes tenemos dos caminos: 1.-  Romper con ese círculo dañino y 2.- Continuar hasta que encontremos otros alumnos tan dóciles como lo fuimos nosotros y que les podamos transmitir lo mal aprendido.

 

En una ocasión de visita en casa de una amiga, ella estaba desolada por un rompimiento amoroso y lloraba tanto que no olvidaré que me dijo: “Si no llorara, no sabría cómo manejar esta situación, así que la única forma que conozco es llorar y así se me quita la ansiedad, el miedo y la frustración de estar pasando por este momento tan doloroso”, y sí creo que las lágrimas son maravillosas porque te reconfortan y es como si te dieran luz en tu camino y te abrieran nuevas puertas hacia el entendimiento.

El Poder De Las Lagrimas

El Poder De Las Lagrimas

Entonces si las lágrimas son tan maravillosas y tienen tanto poder, ¿por qué nos resistimos a derramarlas? Me pregunto, qué punto de nuestra sensibilidad debemos de aprender a tocar para que ante las circunstancias adversas que atravesamos, podamos derramar nuestro cuenco interno cuando ya está lleno y vaciarlo por completo.

 

No es fácil quitarse tantas estructuras mentales que traemos desde niños, pero estoy convencida de que SÍ se puede lograr cambiar, no es tan fácil dejar fluir nuestros sentimientos, porque al estar atados todavía a creencias falsas como son que: Llorar nos hace débiles, que nuestra fortaleza se está acabando e incluso llegar a pensar que si lloramos no valemos nada.

 

Pero si analizamos que cuando sacamos las lágrimas estamos sanando nuestro cuerpo, alma y espíritu, que estamos dando salida en forma sana a nuestras emociones, y  sobre todo estamos dando respuesta a lo que nos está gritando por dentro nuestro cuerpo.

 

Las lágrimas nos sirven para otras cosas aparte de expresar nuestras emociones o nuestro olor, y dato curioso:

¿Sabías que existen tres tipos?

1.- ”La primera es la lágrima basal, y su función es mantener lubricado y libre de polvo al ojo”.

 

2.- ¿Te ha pasado que cuando estás por ejemplo cortando cebolla o te afecta algo del ambiente, que te hace llorar? pues bien esta es la lágrima reflejay su función es mantener los ojos limpios de agentes externos.

 

3.- El tercer tipo, es la lágrima producto del sollozo, llamada psíquica y que es resultado de un amplio espectro de emociones, y es la más importante, porque puedes llorar por dolor, tristeza o felicidad que utilizamos como una manera de manifestarles a los demás nuestra estado mental.

 

Como sea, el llorar para desahogar tus emociones cualesquiera que estas sean sin duda tiene un efecto catártico y no es ningún secreto del porqué la gente se siente mejor después de una buena dosis de lágrimas.

 

Hay estudios científicos que nos dicen que sollozar tiene efectos inmediatos en el cuerpo, porque todo nuestro organismo siente: Los latidos del corazón se aceleran, las venas y arterias se dilatan, el cuerpo suda más y el ritmo respiratorio se desacelera, y dicen los que saben que todo esto ocurre porque el sistema nervioso simpático, el mismo que nos prepara para la acción o que responde ante una amenaza, se activa en respuesta al estímulo.

 

En recientes investigaciones hay razones culturales que también determinan cuánto lloramos. Las mujeres lloran 5,3 veces en promedio por mes y los hombres 1,3 veces por mes. ¿Qué tal? ¿Esto significará que somos más sanas emocionalmente que ellos? ¿Tú qué opinas?

 

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