Juan Carlos Martín Rojas

EN NINGUNA PARTE (tercera entrega)

Harold quedó conmovido con esa historia y también con ese mundo lleno de disfrutes, desprovisto de preocupaciones y sin ninguna necesidad de dinero; y con el goce de una vida tan opulenta (Estar en “Ninguna Parte” es casi estar en Mónaco… cero pobrezas, cero obligaciones de trabajar; mientras en cambio Harold está acostumbrado a sus excavaciones de arqueología, a su rutina y a su vida modesta…) ... Seguir Leyendo...