Qué miramos cuando nos miramos al espejo? si somos lindos o feos, o jóvenes o  viejos, si tenemos arrugas, si nos queda bien esta o aquella vestimenta.

Pero nos miramos realmente?el aspecto, va cambiando con el paso inexorable de los años, la vida nos pasa y puede hacerlo de manera bondadosa o no tanto, dejando secuelas inevitables.

Nos miramos como somos?o como deberíamos ser?Dios nos envía señales claras para que podamos elegir qué camino seguir y poder sortear las circunstancias negativas.

Mirarse

Mirarse

Nos miramos pensando que somos lo mejor ?o somos lo peor de ésta tierra? porque uno debe mirarse como es , no como pretende ser.

Nos miramos tal vez , pensando que merecemos todo? o quizás que nada nos corresponde?uno debe evaluar de dónde venimos, qué orígenes tuvimos, para superarse, para poder equilibrar la autoestima, pero no para tratar de cubrir las falencias, los sentimientos de inferioridad o superioridad.

Dios nos hizo imperfectos, pero somos barro en sus manos, pedir su guía, no pretender ser más sino mejor, dar no pensando en recibir, comprar lo que nos falta, no haciendo alarde de la posibilidad de hacerlo, compartir desdichas y alegrías.

En definitiva, cuando nos miremos al espejo, los años, la belleza o falta de ella, lo visual se desdibuja, si nos ocupamos de ser cada día más bondadosos, más justos, más humildes, el espejo siempre nos va a devolver una imágen hermosa que la vida, los problemas, las falencias no desdibujarán nunca.

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