Hay como una lluvia
de un gris intenso
el cielo se teñía
de muerte y silencio.

Era todo sombra
cubriendo los sueños
pidiéndole a Dios
qué oyera mis ruegos.

Se escuchaban gritos
se sentía el miedo
era sólo una palabra
y el destino era certero.

Porqué la crueldad ?
porqué tanta maldad?
no somos distintos
para este destierro.

He visto que el camino
se ha teñido de rojo
que unos cuerpos inertes
formaban senderos.

Mi voz no se escucha
como la de aquellos
y la muerte era para muchos
un ansiado anhelo.

Quería vivir, caminar senderos
pero alguien decidió que no
que no tenía derecho.

Y entonces vinieron
con su odio a cuestas
formamos en filas
para ver estrellas

Hoy soy un recuerdo
una imágen, un ruego
quería vivir,sonreír, amar
sólo eso.

Dedicado a las víctimas del holocausto.

 

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