Cabalgando entre las nubes

con respiros a borbollones

viene fuerte

el huracán.

 

La noche dormida

iracunda despierta

con centellas traídas

por el huracán.

 

Una vela encendida

bajo una casa sin techo

luciérnaga que se apaga

deja todas las almas desnudas

bajo el huracán.

 

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