Normalmente, uno nunca sabe cuándo le va a llegar la hora de abandonar este mundo, pero hay ciertos casos en los que es mejor estar preparado, sobre todo cuando se empieza a tener una edad, cuando se tiene cierto patrimonio o cuando se tiene una enfermedad.

Los que son más supersticiosos consideran que hacer un testamento, un seguro de vida o un plan funerario son formas de atraer a la muerte, pero en verdad pueden ser de vital importancia ante las adversidades de la vida.

Y es que estar prevenidos y dejar todos los cabos atados nos ahorrará muchos dolores de cabeza tanto a nosotros mismos, como a nuestra familia y entorno que son los que se quedan.

Una de las cosas más importantes es la realización de un testamento. Se puede hacer a cualquier edad y en cualquier momento y se puede también modificar cuantas veces se quiera en función de las circunstancias de la vida.

Es importante también mantener actualizados a los beneficiarios de tus cuentas bancarias, así como de los seguros de vida, los gastos médicos mayores y los fondos de inversión, en el caso de que tuvieran.

En el caso de que tengas una hipoteca, si has terminado de pagarla, pide al notario que emita la escritura de cancelación de la misma.

Además del testamento, existe otro documento llamado voluntad anticipada, que también se firma ante notario para oficializarlo como documento y en el que se explica el deseo de a persona en caso de estar en una etapa terminal debido a alguna enfermedad.

Estos documentos tienen que estar a salvo sujetos a medidas de seguridad, pues se trata de información muy confidencial, así que usa una caja fuerte de una entidad bancaria, por ejemplo, y comparte su ubicación solamente con alguna persona de tu entera confianza.

Esperamos que aún quede mucho y mucho tiempo para usar estos documentos y que todos vivamos saludables por muchísimos años, pero estar prevenidos ante cualquier eventualidad de la vida nos puede ahorrar muchos problemas y nunca está de más hacerlo.

Cuéntanos si tú te has preparado de alguna forma para dejarlo todo listo.

Sigue leyendo a Emilia López