Las mujeres que viven en la Ciudad de México han encontrado una solución a sus problemas de transporte gracias a Laudrive, una aplicación hecha por y para mujeres.

El servicio consiste en una aplicación de transporte como Uber o Cabify, con la diferencia que el conductor será siempre una mujer y la clienta también, con lo que se evitan problemas de inseguridad e incidentes dramáticos como los que han surgido en este tipo de aplicaciones últimamente.

Así, la gran apuesta de Laudrive es la “seguridad y confianza… esa confianza que se crea en un auto cuando van dos mujeres”, afirma Luis Fernando Montes de Oca, director general de Laudrive.

Por el momento, el servicio está solo disponible en la ciudad de México, pero su éxito ha sido tal, que pronto podría encontrarse en otros puntos del país.

Hasta ahora, el servicio ha tenido una gran acogida en el mercado femenino, empezó hace siete meses con 200 conductoras y ya va por 880.

Las mujeres que quieren trabajar tienen que aprobar exámenes psicométricos y toxicológicos, presentar identificación oficial, licencia de manejo y carta de no antecedentes penales.

En general, las mujeres que han usado el servicio dicen sentirse mucho más seguras sabiendo que una mujer está al volante.

Luz Edeyvi, conductora, dijo que se siente más cómoda cuando tiene que recoger como pasajera a una mujer.

Otra de las novedades es que esta aplicación trae el botón de pánico, de forma que, si en algún momento del trayecto la mujer no se siente segura o se da cuenta que la conductora se está yendo de la ruta, puede activarlo dentro de la aplicación, tanto conductoras como usuarias y avisar directamente a la policía.

En cuanto a precios, pues la tarifa base es de 10 pesos, más un cobro por minuto de 2.50 pesos y otro por kilómetro de 3.50 pesos.

Aunque la verdad es que cuando se trata de la seguridad de las personas, no hay precio, ya que la demanda del servicio ha aumentado un 600% en usuarias.

Esperemos que con esta aplicación la mujer en México viaje segura y no se produzcan otros incidentes que acaben en tragedia como el que acabó con la vida de la estudiante Mara Fernanda Castilla el pasado 8 de septiembre.

Sigue leyendo a Emilia López