Adicción a la RED ¿O programación?

Adicción a la RED ¿O programación?

La adicción en un hábito de conductas peligrosas o de consumo de determinados productos, nocivos o no, del que no se puede prescindir o resulta muy difícil hacerlo por razones de dependencia psicológica o incluso fisiológica. Es la afición desmesurada por algo.

 

Aunque parezca increíble mi generación ha sido testigo de un cambio radical en el uso de la tecnología y en general de las posibilidades virtuales de juegos y aplicaciones que nos tienen atrapados en un aparato que ha logrado que la gente se mire cada vez menos, que hable por teléfono, o quede para un café, ahora las comunicaciones son rápidas, cortas y vale mas tener “amigos virtuales” que verdaderos camaradas de carne y hueso.

 

La tecnología avanza a pasos agigantados, del lado científico, de investigación y creativo me parece lo más admirable que ha logrado el ser humano en todos los tiempos, pero ¿qué pasa cuando la tecnología invade nuestras vidas y tergiversa nuestra conducta en el día a día generando adicciones? ¿Se convierte en una droga?, ¿Cuáles son sus efectos secundarios?, ¿Por qué los adolescentes prefieren amigos virtuales y se presentan como les gustaría ser y no como son en realidad? ¿Qué pasa con la postura? ¿Qué pasa con los vínculos familiares?, ¿A qué edad es recomendable que un menor empiece a hacer uso de la tecnología? ¿Qué opina usted del cybersexo?

 

Alguna vez le comenté a una amiga que se declara como adicta a la tecnología si no pensaba pedir ayuda, su adicción le ha llevado a quemar la comida, chocar el auto, tirar un espejo, e inclusive a no dormir noches enteras y me respondió: ya estoy en un chat on line de personas que somos adictos y nos apoyamos mutuamente, claro las terapias de grupo también son virtuales.

 

La Salzburg Academy on Media and Global Change, indica que los estudiantes de todo el mundo son “asombrosamente parecidos en lo que respecta a cómo utilizan los medios de comunicación y su adicción a ellos, lo cual me hace cuestionarme sí en realidad es una adicción o estamos siendo programados. Ya existe una fobia denominada “nomofobia” que es el miedo a no tener el teléfono cerca, las estadísticas señalan que la irritabilidad, dificultad para concentrarse y el menosprecio para relacionarse personalmente han aumentado en un *35% en los últimos 2 años. (*Marisela Carrasco – Investigadora de la UNAM)

 

Que sucede al cerebro de un menor de 12 años que recibe una dosis diaria de video juegos violentos que se convierten en el centro de sus pensamientos, dejando de lado las actividades deportivas, artísticas o la simple relación de juego con amigos de su edad y de manera personal, afectando esto por supuesto su calidad de sueño y su capacidad de interactuar con facilidad en un ambiente real; he escuchado a Padres justificarse diciendo: ¡sólo una hora al día!, siempre me quedo con ganas de responder que esa dosis necesito Alex Delarge para convertirse en un delincuente sociópata y carismático en “A clockwork Orange” de Stanley Kubrick.

 

Adicción a la RED ¿O programación?

Adicción a la RED ¿O programación?

La adicción a la red me parece una droga que, sin serlo, afecta de manera definitiva el comportamiento del individuo, si bien es cierto, aún no está reconocida como una patología de manera oficial, es una realidad incuestionable que esta generando una adicción real, frecuente, preocupante y globalizada. Genera adolescentes con personalidades introvertidas, trastorno atencional, asexuales y depresivos, que además tiene repercusiones en la salud física con problemas de sobrepeso, postura, visión y ni que decir de la psique donde el daño se nota en la ansiedad, abstinencia, obsesión, pérdida de memoria e incapacidad para resolver problemas, disminuyendo terriblemente la capacidad de encontrar el placer en el aquí y en el ahora ya que todo tenemos que verlo a través del “black mirrow” o no paso.

 

El enfoque de este artículo de manera legal es que me encantaría ver cómo se va a regular la exposición de menores a contenidos no aptos para su edad, determinar quién es el responsable de que un menor tenga problemas de sobrepeso, postura o incluso daños óseos y musculares por el exceso de uso de aparatos tecnológicos y mas allá, si la seguridad social va a tener una partida de gastos para estos adictos a la tecnología que ira in crescendo el gasto público para atender tantas patologías generadas por esta nueva adicción. O, si el hecho de que el menor genere conductas violentas es su culpa o los padres o tutores han fomentado las mismas al permitir el acceso a contenidos violentos a través de sus regalos consistentes en los gadgets mas modernos del mercado.

 

Les escribo este artículo de reflexión en una revista virtual, conectada a la red, verificando la información a través de mi enciclopedia virtual, con mi dirección de twitter y seguro lo compartiré en mi cuenta de Facebook.

 

 

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