De la carta magna de los Estados Unidos se desprende que se tiene la obligación internacional de garantizar a los detenidos un debido proceso que permita cuestionar la legalidad de su detención, de proteger a las personas del ejercicio arbitrario del poder del Estado, por lo tanto, la inexistencia de recursos internos efectivos pone en peligro la legalidad de una sociedad democrática, las comisiones militares de Guantánamo ejercen jurisdicción sobre asuntos que las cortes federales deberían, produciendo así una violación al debido proceso y al derecho a ser juzgado por un tribunal competente, independiente e imparcial con apego a la ley. Las autoridades de Guantánamo tienen acceso a las comunicaciones privadas, prohíben ciertos temas de conversación en las entrevistas con cruz roja internacional y los supuestos abogados defensores militares no pueden tener conversaciones telefónicas con sus representados, todo esto constituye una clara violación al derecho de una defensa adecuada.

guanta3Aunado a lo anterior Estados Unidos ha creado un régimen de detención separado, exclusivo para detener y juzgar a hombres musulmanes extranjeros, lo cual lacera en razón de la nacionalidad, etnia y religión constituyendo una violación declarada a los principios de igualdad y no discriminación, el último número arrojado por la cruz roja internacional de detenidos en Guantánamo asciende a 790, todos ellos hombres, extranjeros, en su mayoría musulmanes y, de esta cifra, ninguno fue capturado en suelo americano, sino que fueron entregados a cambio de cuantiosas recompensas.

Omar Khadr, fue alimentado contra su voluntad a través de una sonda, capturado a los 15 años, se le negó atención médica, vivía en una celda con perros, amenazado de abusos sexuales y con la cabeza cubierta por tratar de cometer suicidio.

La comisión interamericana de derechos humanos ha solicitado reiteradamente el cierre de Guantánamo de manera responsable, solicitando liberar todos los reos que no han sido acusados, ni juzgados y trasladar a los que presentan cargos a suelo americano, sin embargo no ha sido suficiente, debe ser el mundo en su totalidad quien detenga esta barbarie, a través de la exigencia conjunta del cierre de esta prisión inquisitoria. Exigirle a Obama que cumpla su promesa de campaña y cierre este lugar alejado de todo derecho jurídico y humano, exigir a través del derecho internacional al país cuyo lema es “God bless America” que lo cambien y pidan que Dios ilumine a América para dejar de torturar y masacrar a reos sin defensa en esa isla alejada de Dios, que a la voz del mundo grite en conjunto: ¡CIERREN GUANTÁNAMO!, porque es increíble que aún no nos hayamos dado cuenta que la violencia no puede ser combatida con violencia.