Una de las cuestiones que más controversia genera, especialmente en parejas de nueva creación, pero también en la evolución de las más consolidadas, es el del compromiso en lo referente a la relación. Tiene que ver con el grado de implicación y entrega al proyecto común que significa mantener una relación de pareja. Pero también con la percepción que tenemos sobre la actitud que tiene nuestra pareja, y como esa percepción puede afectar a nuestro equilibrio. Nos encontramos ante un juicio subjetivo, tanto de nuestras propias acciones, como las del otro/a, a las cuales otorgamos un valor determinado, satisfactorio o insatisfactorio, que provocaran desequilibrios y frustración, si esa valoración que hacemos entre nuestra entrega y lo que percibimos en el otro entendemos que no está ajustada. En muchas ocasiones, se tiene miedo a abordar las propias frustraciones al respecto del compromiso del otro, por miedo a provocar sensaciones de agobio y distanciamiento, siendo una cuestión que puede solaparse un tiempo, pero que, cuando emerge como problema, puede provocar graves problemas tanto individuales, como en la relación de pareja en sí, pudiendo ocasionar incluso la ruptura.

 

No es fácil destacar cuáles son las claves infalibles sobre una cuestión tan trascendente en una relación de pareja como las expectativas de compromiso que tiene cada uno/a, más cuando no existe una única visión o fórmula magistral sobre cómo abordar lo relacionado con el compromiso en una relación sentimental. Pero, aceptando que existirán algunas variaciones para cada uno de los/as lectores/as, dado que es un problema muy recurrente en consulta, me gustaría presentar unas pinceladas, en forma de claves sencillas y concisas, que creo que pueden ayudar a tratar el compromiso, tanto desde el plano individual, como con la pareja.

7 claves para el compromiso sentimental

7 claves para el compromiso sentimental

Las claves más importantes relacionadas con el compromiso sentimental son:

 

  1. Elección. Importante realizar una buena elección, ya que desde el principio establecemos el vínculo con esa persona. Un proyecto de vida común tendrá mayores garantías de éxito y será más ajustado a nuestras necesidades, expectativas y anhelos cuando combine pasión y razón. No es una utopía encontrar un equilibrio en esas dos dimensiones, ni tampoco que sean polos opuestos o incompatibles. Al contrario, una evaluación de la persona con la que deseamos construir una relación, más allá de un impulso pasional, asegurará que tenga una visión sobre el compromiso similar a la nuestra, que luego se traduzca en hechos y acciones que contribuyan al buen ambiente en la pareja.
  2. Como mencionaba anteriormente, en ocasiones existe el miedo a expresar lo que uno desea, o bien, se deja en manos del azar una cuestión tan importante como el establecer ese vínculo con la persona amada. Si bien el destino, la providencia, el viento, etc., son hermosas metáforas para la literatura, construir un vínculo que responda a las expectativas de cada uno sobre la base del compromiso, requiere de dialogo, de negociación, de generar, a través de la conversación, dinámicas y expectativas compartidas. Dejar todo en manos del fluir puede ser contraproducente, porque necesitamos conocer que quiere el otro, y también darnos a conocer. Un diálogo franco, honesto, sincero y sin presiones, desde el respeto a la posición del otro, considero es la mejor terapia para cuestiones que precisan del conocerse, de un posicionamiento sobre lo tratado, en este caso el compromiso, a la par que una predisposición a la cesión.
  3. Di adiós a los miedos. No valen las estrategias. No hay nada que debas ocultar. Deja a un lado los complejos e inseguridades. Tienes derecho a tener tus propias aspiraciones, a verbalizarlas y a que sean o no compartidas. Pero tratar de iniciar una relación sentimental, obviando los propios deseos es, más tarde o más temprano, sinónimo de frustración. Expresa que es para ti el compromiso, sin miedo al rechazo. Forma parte de ti, de quién eres, de cómo deseas construir ese proyecto sentimental.
  4. Equidad y reciprocidad. No es malo desear que exista una harmonía entre lo que das y recibes. Sin esperar una simetría absoluta, ya que existen ritmos, formas y maneras distintas de llegar a un mismo punto, tienes derecho a que exista un equilibrio entre lo que das y lo que recibes. No es aconsejable entregar un cheque en blanco en lo sentimental, a quien solo barra sus compromisos con excusas o dilaciones inconsistentes. Si no hay tardanzas ni excusas por su parte a la hora de recibir de ti, no las aceptes cuando quien deba recibir seas tú.
  5. Es a cualidad que representa todo lo anterior. Una autoestima adecuada, entendida como un aprecio hacia uno mismo/a, permitirá una elección acertada, fruto de la voluntad de comprometerse, pero sin que esa voluntad esté dominada por la necesidad que nos lleve a realizar una mala elección. La autoestima nos permitirá mantener un diálogo franco, seguro, sin miedos, así como a entender que nos merecemos recibir en el mismo grado que damos. Es la cualidad que permite construir un amor sano, no dependiente, en el que razón y pasión no estén reñidas.
  6. Empatía. Hemos reivindicado la singularidad de cada uno cuando se está en una relación. Pero ningún proyecto común, sea cual sea, puede salir adelante sin la empatía, sin ponernos en el lugar del otro, sin ser capaces de comprender las necesidades y puntos de vista de alguien que ha de ser tan importante, como lo es la persona con la que construir una vida. Esa cualidad, esa compresión, nos llevará a la motivación de tratar de asumir también aquellas posiciones del otro sobre el compromiso, en una cesión siempre necesaria por ambas partes, que, en su justo equilibrio, no nos desvirtúe, no nos diluya o disuelva, dentro de la relación de pareja.
  7. Si has llegado hasta aquí, y si lo referente al compromiso se fundamenta en estos principios, entrégate a una causa compartida, a una aventura tan apasionante, como es la de construir un espacio sentimental común, saludable, hermoso y duradero. Encontrar a la persona que haga compatibles nuestras aspiraciones y expectativas individuales sobre el compromiso con las suyas, fortalecerá el vínculo entre ambos, ya que serán metas y objetivos compartidos. Y dado que no es fácil encontrar a esa persona, si llega, si lo sientes, si crees que puedes crecer a su lado, no lo dudes, entrégate a ello.

 

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