Buenos días desde la cordillera de los Andes al sur de la Patagonia, soy George Forres del canal 175 de la nueva televisión tecnológica de la civilización unificada mundial (CUM), nos encontramos en esta latitud de la tierra intentando sacar información de una serie de encuentros ovnis sucedidos en la localidad de Chubut la antigua ciudad al sur de argentina, junto a tierra de fuego y Santa Cruz.

Intentando esclarecer una serie de abducciones que están ocurriendo parece ser en este punto septentrional y podríamos afirmar perdido de la tierra.” Termina su intervención frente a la cámara de televisión George Forres haciendo un gesto a la altura de su cintura a su compañero el cámara, de que corte, con sus dedos índice y corazón a modo de tijera.

“Buenas tardes, nos encontramos en Groenlandia en la pequeña localidad de Paamiut, soy Ron Smith del canal 113 de la nueva televisión tecnológica de la civilización unificada mundial (CUM), estamos recabando información sobre una serie de acontecimientos que están ocurriendo desde principios del verano ártico en la pequeña localidad Paamiut, más en concreto en su enorme lago, cuya extensión ocupa más de la tercera parte de la localidad.”

La cámara dirige la imagen hacia el lago, este extenso lago está lleno de misterios y leyendas antiguas, cuando el corresponsal Ron les indica que está preparado para continuar con la información, el cámara Peter Lefler realiza un barrido desde el lago, volviendo a sacar un plano largo del corresponsal y el lago al fondo. Y Ron Smith continúa tomando aire. “Estas luces son de color blanco fuerte y se sumergen en el lago y también emergen del mismo

ser que nos encontramos ante una oleada de numerosos casos de visitantes del espacio y abducciones, que están sucediendo en nuestro planeta. Según las informaciones recabadas, parece ser que ha habido más de una veintena de casos de posibles abducciones, esta información ha sido verificada mediante regresión hipnótica en unos cinco casos de los contactos ocurridos entre los pacíficos habitantes de esta región. Las regresiones han arrojado un carácter de haber sido experiencias traumáticas.

Habiendo sido estos posibles contactos con seres extraterrestres contra su voluntad y de forma traumática, no volviendo a ser las mismas personas desde entonces e incidiendo posteriormente en su comportamiento hostil y poco civilizado con la comunidad de vecinos de esta localidad en concreto.” El cámara Peter Lefler retira poco a poco la imagen del corresponsal Ron Smith con sus últimas palabras y toma un plano general del lago dejando la imagen fija en el lago para terminar con la filmación.

“Buenas noches, nos encontramos en las islas Fiji, unas islas situadas en el Océano Pacífico, próximas a los continentes, Australiano de Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea y Nueva Caledonia, Soy Richard Morrison del canal 143 de la nueva televisión tecnológica de la civilización unificada mundial (CUM), estamos recabando información sobre una serie de acontecimientos que están ocurriendo en las islas Fiji de un carácter excepcional se comenta entre los habitantes que en dichas islas están sucediendo una serie de contactos extraterrestres con algunos de los habitantes, actualmente estamos inmersos en una oleada de contactos y abducciones en muchos lugares de la tierra.

Nadie sabe aún si se trata de una histeria colectiva o por el contrario nos encontramos ante una inminente invasión extraterrestre, intentaremos desvelar el secreto en próximas conexiones televisivas, informando de estas cuestiones con el mayor rigor y veracidad posibles, hasta aquí dejamos la conexión hasta próximas conexiones en las que intentaremos arrogar más luz, nunca mejor dicho ante estos numerosos sucesos y acontecimientos que están posiblemente ocurriendo en nuestro planeta.”

La cámara, Anne Franklin desvía la imagen hacia la costa moviendo su cámara al hombro sacando un plano largo de las numerosas islas que se dispersan alrededor de la costa australiana.

Continuamente se habla de abducciones en uno o otro lugar de la tierra, yo no le prestaría demasiada atención. Son historias que se inventa la gente para llamar la atención o obtener un beneficio propio la mayoría de las veces o prácticamente en todas las ocasiones no tienen una base sólida ni científica ni lógica que avalen dichos argumentos.

Puesto que los verdaderos casos de abducciones o al menos de ser tenidos en cuenta quedan en el más absoluto anonimato de la persona que tiene dicha experiencia. Una experiencia que marca un antes y un después en su vida.

Nosotros no somos quienes elegimos ser contactados, son ellos los extraterrestres quienes eligen qué seres humanos van a abducir y solamente comentar que los seres humanos que son semiconscientes de tener una abducción poseen un elevado índice de inteligencia suele ser IQ SD 15 < 150 por norma general algo obvio y natural de que así ocurra, pongamos el caso de que una civilización más avanzada que la nuestra nos visita, lógicamente contactaron con personas superdotadas que les puedan aportar algo y que su actitud hacia ellos no sea hostil sino comprensiva y curiosa, salvaguardando la distancias, el sentimiento de miedo e incluso pánico no puede controlarse por la personas contactadas.

El caso que les voy a relatar a continuación es autobiográfico fue algo más que una experiencia y voy a intentar ser lo más explícito posible entorno a lo sucedido aquella madrugada del día 11 lunes del mes de julio del año 2011.

Era una apacible noche despejada y calurosa del estío, aquella noche me encontraba como de costumbre escribiendo en mi pequeña oficina a las afueras de la ciudad más concretamente al noroeste de la ciudad de Madrid (España), enfrascado en mi última novela de ciencia ficción “Visitantes del espacio”, estaba ensimismado escribiendo e introducido en cuerpo y alma en lo que sería el cuarto capitulo a la vez que editaba el prefacio y los capítulos restantes para dar una presentación más profesional a la obra que aún estaba en proceso de creación aunque estaba escrita prácticamente en su totalidad pero en un borrador (a la antigua usanza papel folio y lápiz,) el tiempo siempre es el mismo y transcurre de igual manera mediante su medición en segundos, minutos y horas.

Pero como suele suceder cuando escribo, quedo inmerso en la trama, hasta el punto de formar parte como uno de los personajes, el tiempo parece que avanza mucho más rápido esta percepción es debida a que la mente esta entretenida y en uno de esos lapsus e impasse precedido de un suspiro uf, me di cuenta que que eran las 4:13 horas de la madrugada y al día siguiente tenía que atender unos asuntos, así que me dispuse a cerrar mi aparato tecnológico el último iPad que había salido al mercado, guardarlo en su correspondiente funda azul y en su maletín con el resto de folios escritos de la obra, apuntes y demás reseñas, el calor reinante parecía hacer que todo transcurra en cámara lenta como una de esas películas de cine mudo de Oliver y Hardy (el gordo y el flaco).

Pero solamente era la percepción de mi cerebro en torno a algo tan relativo como el tiempo, me detuve en el lavabo y en el lava manos coloque ambas manos juntas debajo del grifo y las rellene de agua para echarme por la cara para mitigar el calor reinante, me seque las manos con esa toalla de manos que aún estaba allí desde el verano pasado, desconecté los plomos de la luz desuniendo dos cables de suministro eléctrico encintados y me aseguré por dos veces que la puerta estaba cerrada.

Descendí por las escaleras hasta la puerta de la calle, allí me crucé con Ronald el conserje del inmueble, al que saludé sobre la marcha,” hasta luego Ronald ” mis palabras se prolongaban como un rebufo de un automóvil al pasar frente a mí, Ronald contestó, ” hasta luego genio.”

Él siempre, o casi siempre me llamaba genio desde que leyó una novela con la que le obsequié, pero también a veces me llamaba Gerard que es mi verdadero nombre obviamente. Me dirigí hacia los aparcamientos y pude observar una escena de naturaleza viva, como si se tratase de esos documentales de la BBC de la televisión, un gato perseguía a otro entre maullidos y quejidos el perseguido sube a un árbol con una destreza innata lo que cerciora que no es la primera vez que escala por el tronco del árbol como un verdadero marsupial y el perseguidor apoya sus dos patas delanteras en el árbol, clavando sus uñas en el tronco ya magullado marcando territorio y se da media vuelta y se marcha con una mirada hacia arriba del árbol intimatoria y retadora.

Sin hacer demasiado caso a la escena gatuna, me dirijo hacia mi coche abro la puerta y subo, giro la llave y clac, clac no arranca, me atuso mi cabello gesto habitual en mí y giro el contacto y broom, broom, arranca. Meto un manotazo al volante como expresión de júbilo y exclamo,” ¡bien mi viejo búfalo, eres duro de roer!” Mi viejo mustang del 74 azul cobalto jamás de los jamases me ha dejado tirado, una vez en marcha me encamino hacia la salida de la urbanización a tomar la A-11 dirección suroeste hacia mi casa.

Durante la marcha observo una supuesta estrella, (ahora sabrán a qué me refiero con supuesta). Esta luz blanca a modo de estrella, aunque algo más intensa en tamaño y luz a una estrella, se aleja hasta desaparecer y se acerca hasta volverse a divisar. Estas maniobras de aproximación y acercamiento las estuvo realizando durante todo el viaje a casa, hasta el punto de llegar a pensar que era algo normal sin darle mucha más importancia sino fuera por lo que minutos después iba a acontecer.

Me disponía a tomar la salida hacia la zona suroeste hacia la zona residencial de mi casa, tomando la vía de servicio para luego girar en la rotonda para bajar por la avenida y aparcar en los aparcamientos frente a casa. Salgo del coche, miro hacia el oeste y justo ahí encima estaba esa enorme luz blanca como observando desde las alturas, miro la hora del reloj digital del coche en un acto reflejo eran las 4:43 horas, cierro el coche con el mando a distancia por dos veces y me encamino andando hacia el portal de la urbanización donde resido, sin apartar la vista en ningún momento de la potente luz blanca.

Mientras efectuo un pensamiento reflexivo con estas palabras “no hace falta que me demuestren nada, se quiénes sois” pareciera que mediante telepatía hubieran captado mi pensamiento que fue interpretado por ellos a su manera, porque nada más terminar mi pensamiento y de sorpresa súbitamente no di crédito a lo que iba a suceder. La luz toma más fuerza a medida que desciende a gran velocidad, me entra un escalofrío de pies a cabeza, me imagino que es pánico (nunca había sentido nada igual,) tan solo recuerdo que la luz llego a cegarme tuve que apartar la mirada y al apartar la mirada de la luz vi como todo a mi alrededor estaba totalmente iluminado, una gran circunferencia de terreno iluminada por la intensidad de la luz prolongada y propagada desde la nave espacial o lo que fuera aquella luz inmaculada.

Era de un blanco puro, una luz que nunca había visto parecía natural si tuviera que compararlo con algo, diría que es como la luz de las estrellas.

Recuerdo acercarme al portal de entrada a mi urbanización, innatamente miré la hora, las 4:45 horas. Por la ley del tiempo transcurrieron 2 minutos desde que salí del coche hasta que entré en el portal.

Pero algo en mi interior me indicaba que fue más tiempo el transcurrido en toda mi experiencia, suponiendo que la experiencia no hubiera acabado en lo descrito.
No me encontraba conmocionado ni tampoco en un estado de euforia, (he de reconocer que el día siguiente sí estaba algo eufórico, cuando pude pensar en lo sucedido de manera más clara.)

Me encontraba igual de como estuve durante la noche y madrugada transcurrida.

 

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