Más que un suspiro de encuentro
te toque con mis manos alicaídas
como acariciando una nube en el cielo.

El lenguaje corporal
cargado de fluidos superfluos
intercambiamos besos,
como agua cristalina
de la fuente del recuerdo.

Las caricias sostenidas
solapaba la ausencia
de la primavera ausente,
del estío perpetuó.

Donde tu cuerpo y el mío
se fusionarán en un solo cuerpo.

 

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