Sois seres humanos
repletos de dudas.

En un mundo hostil
al que le cuesta vivir.

Somos seres sensibles,
somos las ramas más débiles,
que soportan el peso excesivo
de un fruto prohibido,
pudiendo quebrar
y precipitarse al vacío.

Los seres como nosotros
no tenemos cabida, ni deberíamos
vivir en un mundo de cemento y rejas.

Buscamos algo más
tras la imaginación
de nuestras mentes
extraordinarias,
y incomprendidas.

Nadie conoce a nadie
nadie sabe cómo piensa
el que tiene enfrente.

Qué difícil situación
la de un mundo
que lucha contra sí mismo.

Sin importarle a nadie.

 

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