La solución más favorable de una persona ante una situación, problema o acción resulta muchas ocasiones ser la de “escapar”, la mente desea evadir aquello a lo que se debe enfrentar, lo ataca con odio, ira, venganza, envidia, dolor y muchas sensaciones más que no hacen más que incrementar el miedo a confrontar dicho problema.

Cuando mis hijos crezcan, cuando deje este trabajo, cuando termine la universidad, cuando llegue a mi jubilación, cuando, cuando y cuando.

Desafortunadamente, los cuando son proyecciones futuras, sin un plan, sin una meta y peor aún sin un crecimiento o desarrollo, es decir, una persona puede y claro que esta en todo su derecho y obligación de esperar a que el momento llegue, pero ¿Qué hace para estar listo en ese nuevo momento?

Si una persona no es capaz de enfrentar y cambiar la mirada de lo que en este momento está enfrentando, ¿cómo podrá entonces cambiarlo cuando crea haberlo dejado?, es tan absurdo como pensar que un joven estudiante que reprueba español 1 en el primer semestre llegara a su graduación sin que nadie se lo recuerde porque simplemente, “escapo y cambio”.

La vida, la naturaleza, Dios, el Karma, ley de atracción, como sea que le quieras llamar, nos pone lecciones “para aprender”, situaciones para enfrenar, problemas a resolver o preguntas por responder y mientras estas no sean resueltas, podría llegar el día de tu graduación y entonces “tendrás que ser el alumno más grande que repetirá español 2 o de lo contrario no tendrás tu título”.

En una ocasión una persona me comento, los tiempos son difíciles, a lo que respondí, “los tiempos son los mismo, los difíciles somos los seres humanos” y sucede que en mi filosofía de vida he comprendido que es mejor que la lección sea comprendida y no memorizada desde las primeras ocasiones que aparece, de este modo entonces iremos creciendo y de un momento a otro podremos pasar al siguiente ciclo escolar.

Y es que he visto a muchas personas que pretenden escapar de “sus vidas actuales” y cuando parece que están por lograrlo o que lo han logrado, se enfrentan a una situación similar a la que escaparon en su nueva vida, un problema que deben enfrentar ahora en su nuevo estado y que cuando se analiza es igual a aquello que no aprendieron a solucionar.

Y es que la mayoría de las ocasiones la resolución del problema se basa siempre en la aceptación de este, es decir en amar la situación y entonces comenzara a resolverse casi mágicamente, dado que como es una lección en esta vida donde debemos al final aprender más del amor, la mejor forma de transformar aquello que nos aqueja es con la aceptación.

De este modo el universo podrá decir perfecto, la lo acepto, dejo de luchar para enfrentar esta listo para disfrutar de lo nuevo, pero claro es una filosofía personal que se ha desarrollado con el tiempo y que hasta ahora me ha funcionado.

Si consideras que no puedes pasar las lecciones de la vida, quizás sería una buena oportunidad de probar esto que te propongo.

Ignacio Huerta Villarreal

Paz, Bondad y Armonía en toda tu vida, de mi corazón al tuyo te envió un enorme y cálido abrazo.

 

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