Partiendo de la premisa de que todo y todos somos energía, pues todo está en constante transformación, siendo alimentado y modificado por partículas tan diminutas a nuestra vista que a su vez terminan siendo alimentadas por una energía que aún desconocemos con claridad.

Sería justo pensar que si se ha de utilizar energía para dar forma a la misma, dirección y futilidad, como se hace con los vehículos, los cuales son creados por procesos de transformación de diversos materiales que se descomponen y se transforman para terminar siendo impulsado por la energía producida por la combustión interna.

Tal sería el caso de lo que conocemos como dinero, un medio de intercambio que utilizamos para adquirir todo aquello que deseamos o creemos necesitar, un medio con el cual la mayoría de la sociedad está en confusión o bien en desarmonía, pues circulan un conjunto de ideas que se plasman en nuestras mentes y nos limitan en la interacción definitiva y pacifica con esta energía, sentimientos que son re direccionados o bien reajustados a ella de distintas maneras.

De manera consiente se lucha por conseguirse mientras que una forma inconsciente se lucha en su contra para no alcanzarla entonces esta energía perceptiva como todas las demás, cae en un conflicto de jalar y dejarse jalar, dado el caso que cuando  no se tiene se desea para estar seguro y cuando se tiene se vuelve en ocasiones un medio de inseguridad por su perdida.

Es por ello que debemos aclarar y comprender con mucha precisión nuestros sentimientos y pensamientos respecto a esta energía en sus diferentes representaciones, una vez identificados entonces estaremos en la posibilidad de cambiar estas por aquellas que nos ayuden a estar en más armonía.

Además debemos comprender nuestros propios impulsos y emociones por medio de nuestra inteligencia emocional, teniendo este conocimiento podremos dejar de ser presas de los impulsos incrustados y guiados por la sociedad, situaciones que del mismo modo inconsciente nos llevan en ocasiones a desprendernos o cambiar el dinero por objetos que más allá de tener un valor no hacen más que tener un precio desde nuestra real perspectiva.

Ignacio Huerta Villarreal

Paz, Bondad y Armonía en tu vivir diario, que tus Ángeles te guíen siempre en el camino de luz y verdad.

 

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