El tiempo no deja de transcurrir, el planeta sigue girando sobre su eje constantemente al mismo tiempo que se mueve alrededor del sol, todo esto es una serie de movimientos constantes que no paran ni se detendrán en muchos millones de años, como seres no somos la excepción, estamos siempre en constante movimiento, pasa muchas ocasiones que, “no sabemos en qué dirección nos estamos llevando”, para esto son las metas, los objetivos, los sueños e ilusiones, todas estas ideas mentales, construcciones que fabricamos en nuestra poderosa mente, son ellas las que nos dan dirección, son estas quienes nos ayudan a fijar un rumbo, el lugar en donde deseamos estar y con las condiciones que queremos una vez llegue ese nuevo presente.

Todo se construye desde ahora, en este presente, es aquí donde comenzamos a fabricar esas ideas y entonces empezamos a realizar las acciones y situaciones que nos llevarán a encontrarnos con esos objetivos que pronto llegarán a nuestras vidas en un nuevo ahora, debemos por ello ser congruente en nuestros pensamientos y acciones, aún más con nuestras sensaciones.

La mayoría de las ocasiones sucede que las metas no se concretan por dos razones, son metas que están proyectadas fuera de nuestro alcance y rango de acción, o bien no estamos realmente comprometidos con estas, es decir, no sentimos ese deseo, esa pasión por alcanzar ese objetivo, más allá de la emoción del momento debe existir una pequeña flama interna que nos mantenga vibrando constantemente, que nos dé un poco de calor a cada momento y nos recuerde el amor por ese objetivo, por esa meta en concreto.

Es por ello que te hago la invitación a que antes de que fijes tus objetivos analices que estén dentro de tu rango de acción, que sean proyecciones en donde quien deba actuar, cambiar o crecer seas tú y no quienes te rodean, en caso contrario corres el riesgo de frustrarte pues cada uno está persiguiendo algo personal.

Además te invito a que te asegures que estás vibrando con ese objetivo con ese sueño, recuerda que puede estar siendo observado desde distintos ángulos, busca la perspectiva o el Angulo de visión que más vibre con tu interior, aquel que más te haga sentir comprometido con ese objetivo, refuérzalos día a día, escríbelo una y otra vez, visualízate y realiza las acciones necesarias en este presente para exteriorizar lo que deseas.

 

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