El trabajo, un recurso escaso

El trabajo, un recurso escaso

El trabajo, un bien escaso, o mejor expresado, el escaso medio para un fin. En los últimos tiempos el trabajo se ha vuelto huidizo, dando esquinazo a mucha gente que lo persigue sin llegar a darle alcance. El desempleo ya no es una simple estadística, se ha vuelto un nuevo apocalipsis que amenaza la continuidad de la existencia de millones de personas.

Para quienes lograr dar caza a un trabajo, o algunos de ellos al menos, tienen que haber recurrido a nuevos medios para lograr la subsistencia. Nuevos medios tales como las aplicaciones móviles que se están convirtiendo en un socorrido remedio para obtener aunque sea unas pocas horas de trabajo remunerado. Unas aplicaciones que han entrado con fuerza en el mercado laboral y que algunas de ellas dejan a las Etts como fuentes de trabajo de gran estabilidad en comparación.

El trabajo, un recurso escaso

El trabajo, un recurso escaso


Las veteranas webs de empleo están masificadas hasta la extenuación ante la brutal demanda laboral y en general no hay voluntad alguna de reconocer e implantar nuevas profesiones que lleven a crear nuevas industrias. En lugar de eso nos encontramos con viejos empleos cada vez más precarizados y que no resultan ya rentables a ninguna de las partes implicadas. Más bares, más camareros, más comerciales, es lo único que saben, lo único que conocen. Situaciones insostenibles que no tardarán en explotar envolviendolo todo en la deflagración.

 Ante un panorama laboral desolado en grado sumo como el que tenemos ante nosotros, ya va siendo hora de hacer uso del plan B, que no es otra cosa que conservar el empleo tradicional en unos límites racionales, a la vez que se le suman las nuevas profesiones, creando la base de nuevas industrias de forma que logre complementar y enriquecer a las tradicionales, lo que descongestionaría la demanda laboral, reduciría el nivel de desempleo crítico, y podría garantizar un futuro al conjunto de la sociedad, que es lo que todos deseamos.

Sigue leyendo a Javier García