Que se rompa este silencio,

que como un frio campanario

me persigue sigiloso en cada verso,

sentado en los recodos del silencio

desato palabras para construir

las silabas de este verso,

para que pase el ahora,

para que transcurra tiempo,

sentado al borde de mis recuerdos,

excavo en las palabras para construir mis versos,

recordando un ayer,  que es hoy,

que es mañana y que será siempre,

aunque pase veloz como el gong de las campanas,

anunciando el tiempo,

un minúsculo tizne en el olvido,

una nube, un suspiro,

aunque pase tan veloz como el  mismo tiempo.

 

Estoy parado al borde de los recuerdos

porque en estos momentos

lo que anhela mi alma

no podría entenderlo.

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