Inhalándose-exhalándose, nuestro entrañable personaje “El Perro de la Luna”, tomaba un cierto respiro, para escuchar después el propio silencio, pero el constante susurro de un riachuelo, que brotaba de tan hondas entrañas de la montaña de los Rodeos, le impedía de forma natural, la total consumación de este infinito y balsámico deseo primordial (…) pues el agua brotaba y no paraba de nunca de manar, en su infinito ciclo vital, en donde, allá lejos, en la exótica, monzónica y lejana Asia Mayor, en noches de plenilunio y durante el inicio de la estación de la primavera, eran ellas muy benditas para tan enorme muchedumbre asiática . ¡Chandrayaan¡

 

 

Y en la historia del mundo, tan plagado de intrincados algoritmos no conscientes pero muy inteligentísimos, que muy pronto nos podrían conocer mejor que nosotros mismos, y que darían un inmenso poder a todos que los controlasen totalmente. Era una época acelerada, de desigualdad creciente y total disrupción del mercado laboral, en donde en aras de justicia social…

 

 

Volaban negros y astutos cuervos con vocalizaciones cavernosas y muy profundas… [Por muy oscuras atmósferas de caótico y soterrado cambio climático]

Oportunistas córvidos de negro plumaje y tan malos auspicios volaban… [Por tan perturbadoras nubes condensadas lúgubremente de excesivos fondos financieros tóxicos e indeterminados cambios de paradigma local/global)

Volaban omnívoros cuervos de plumaje púrpura…

(Por globales transparencias del cielo, que de forma tan convulsiva iban creando nefastos ciclos de recesión y deflación económica).

Córvidos de malo augurio con reflejos iridiscentes púrpura volaban…

(Por alargadas amplitudes (geo)estratégicas prosiguiendo inexorablemente con ansias de dominio bélico, (re)armándose sin nunca parar). Contra el creciente e imparable desempleo / poner en práctica la mónada: educación y flexibilidad de recursos humanos.

¿Qué era más valioso; la inteligencia o la conciencia?

 

Ruego con mi más profundo deseo, que nuestra afectiva y sincera amistad, jamás se termine. Amén. Aleluya.

 

De tu afectísimo,

 

 

“El Perro de la Luna”

 

 

 

Se registraba simbólicamente un lento fundido a negro, habiendo una simbólica sobreimpresión subjetiva de tan entrañable “El Perro de la Luna”,  cerrando sus tan dilatados ojos, en donde subjetivamente el mundo que palpitaba a su alrededor, estallaba en tórrida inmanencia, rodeándole, ahora mismo, en la curvatura del espacio-tiempo, otro original espacio cósmico, pues en este romántico acto, ya apuntaba él su telescopio reflector hacia la Luna, y que por arte de magia, le iba teniendo ya muy cerca de sus  extasiados ojos, contemplando tan gozosamente sus marcados cráteres y sus anchos mares, todo muy tangible, en donde metafóricamente todo el gradiente gravitatorio de la Luna, estaba puesto al revés.  Sus tan rítmicas manos, en movimientos tan frenéticos y muy vibrantes, iban creando en espiral, una sublime cadencia de sonidos monorrítmicos, produciendo una cálida reverberación con retro-alimentación lunar, pues de forma muy generosa iba él ofreciendo como simbólico y afectivo regalo a su musa Selene, cuya Luna, en fase de cuarto creciente, se iba transformando, tan despacito, en un oblicuo templo, era cómo si fuera una proyección temporal de la antigua civilización Maya, reflejado en su antiguo calendario de las 13 Lunas. “Agnus Dei”

Valencia (España) Mayo 2008