Uno de los países más antiguos del mundo sin lugar a dudas es Argelia, en su territorio se han encontrado restos de Homo Sapiens Sapiens que datan de hace dos millones de años, además en el parque nacional de Tassili alberga las pinturas rupestres más extraordinarias encontradas hasta hoy, a las que se les calcula tres mil años.

 

Se sabe que los primeros pobladores fueron los seminómadas bereberes, de esa época aún se conservan vestigios como el Mausoleo de los reyes de Mauritania Juba II y Cleopatra Selene II con una antigüedad de 2,500 años, posteriormente la zona fue ocupada por los romanos, quienes también dejaron recuerdos importantes, especialmente en Timgad, lugar en que las columnas y el majestuoso arco de Trajano dan fe de la herencia. La ocupación posterior fue de los islamistas, quienes utilizaron los puertos de Argel y Orán para sus incursiones a la península ibérica, la que conquistaron durante ocho siglos, si bien es cierto, después el Cardenal Gonzalo Jiménez de Cisneros, quien en 1499 fundó la primera universidad renacentista, humanista y universal en Alcalá de Henares, que después pasó a ser la Complutense, les devuelve el favor, y toma la actual costa argelina especialmente la ciudad de los leones, sin embargo la conquista española y posterior otomana, hacen de Argelia un santuario de piratas y mercenarios, multiplicándose y terminando de romper a la futura nación la ocupación francesa que inició en 1830.

 

En 1954 Francia se negó a reconocer el estatuto de independencia de lo que ya era un departamento de la república, con lo que comenzaron ocho años de guerra sin cuartel, lo que sorprendió a muchos, especialmente porque se pensaba que los europeos podrían haber sido más generosos con lo africanos, ya que ellos cargaron con el peso de la resistencia contra los nazis, cuando los franceses fueron arrasados en la II Guerra Mundial y desde el otro lado del mediterráneo se organizó la resistencia, desmoronó los dichos que los galos promulgaban al mundo como la libertad, igualdad y fraternidad, en particular la imagen del general Charles André Joseph Marié de Gaulle, el logro de la independencia del país de Albert Camus, Louis Pierre Althusser, e Yves Henri Donat Mathieu-Saint-Laurent, fue tan cruento que en 2012, al conmemorarle el cincuentenario del fin del conflicto, François Gérard Georges Hollande en el parlamento de Argel pidió perdón al país, especialmente por las masacres de Sétif, Guelma y la de Kherratta.

En las siguientes dos décadas después de la independencia, el país se movió entre el autoritarismo político-militar y las necesidades de desarrollo en condiciones por demás adversas, se calcula que solo hubo 2,000 maestros para alfabetizar un país con una tasa de alfabetización de solo 10 por ciento, y una diáspora constante de profesionistas, pero otra parte inició la construcción de la industria petrolera, que vendría a ser la punta de lanza del progreso nacional, sin embargo el intento de dejar el dominio del partido único y buscar el transitó a la democracia, tiro todo por borda en las elecciones de 1991, que rompieron el país, dando inicio a una lucha fratricida con dos bandos fuertemente armados, pero sobre todo sanguinarios, el Ejército Islámico de Salvación y el Grupo Islámico Armado, sí de lo que se trataba era destruir la nación, lo lograron.

 

Abdelaziz Buteflika quien nació en 1937, había sido héroe de la independencia, se presentó a la convocatoria electoral de 1999, ganando con casi el 75 por ciento de los votos, los altos precios del petróleo de la época que llegaron a rebasar los 130 dólares por barril, le dio la estabilidad y desarrollo económico que le permitirían reelegirse con el 85 y 90 por ciento de los sufragios, en 2004 y 2009 respectivamente, en la llamada primavera árabe de 2011 podemos decir, que si bien hubo protestas mayores, lo cierto es que fue de los pocos gobiernos de la región del Magreb, que pasó sin pena ni gloria, digamos que la única concesión que hizo a los manifestantes fue el dar por terminado el estado de emergencia, sin embargo el tiempo que no perdona a nadie con 77 años de edad, se presentó a un cuarto mandato para el que ya no pudo hacer campaña.

 

Hace un mes hospitalizado como está en Suiza, anunció su intento de reelección, sería la quinta, el contexto es totalmente adverso, los números no le favorecen en la economía, el PIB se prevé que este año será negativo, la tasa de desempleo ha pasado del 10 al 13 por ciento, la inflación oscila entre el seis y el siete, y el déficit de cuenta corriente se estima llegará al 17 por ciento, por si fuera poco el precio del petróleo no repunta y ha provocado que un país mono productor (el mayor del continente) tenga que pedir apoyos externos, todo parece indicar que los tiempos del mesiánico líder acabaron, aprovechando su enfermedad que lo tiene lejos del país, la revueltas nos se han hecho esperar, lo complicado viene ahora, como transitar a una democracia sin ambages, en un contexto de radicalismo islámico.

 

 

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