A seis décadas del triunfo de la Revolución cubana, llega al poder de la isla un hombre que nació después del acontecimiento, además, de no tener ningún grado militar, o pertenecía a las fuerzas armadas del país, por otra parte Raúl Modesto Castro Ruz, conserva la Primer Secretaria del Partido Comunista, desde donde controlará al Presidente, porque el partido es la fuerza dirigente de la sociedad y el Estado, y en ella estará al menos hasta el 2021, así que podemos decir que el nuevo mandatario, asume el liderazgo operativo-administrativo y la gerencia del gobierno, mientras Raúl conserva el poder político.

 

Quien le iba a decir al Ingeniero Electrónico Manuel Mario Díaz-Canel Bermúdez, que un día antes de cumplir 58 años de edad, sería nombrado Presidente del Consejo de Estado y de Ministros de Cuba. Como todo cambio de mando, el arribo del villaclareño generó expectativas e innumerables comentarios sobre el rumbo que tomará el nuevo gobierno, después de la dictadura de los hermanos Fidel Alejandro y Raúl, quienes muy jóvenes, 26 y 22 años respectivamente, junto con otros 93 hombres, se alzaron contra la dictadura que en 1952, había impuesto Fulgencio Batista Zaldívar (Rubén Zaldívar).

Su primer intento, fue el asalto al Cuartel de la Moncada en Santiago de Cuba, los combatientes esperaban que fuera la chispa que incendiará la búsqueda de las libertades perdidas por parte del pueblo cubano, pero no fue así, los líderes y sus compinches,  fueron directo a la cárcel. El juicio público, dio a Fidel la popularidad que no tuvo en el ataque, al tomar la decisión de defenderse ante los tribunales, es aún memorable el discurso de su defensa; “Señores magistrados: Nunca un abogado ha tenido que ejercer su oficio en tan difíciles condiciones: nunca contra un acusado se había cometido tal cúmulo de abrumadoras irregularidades. Uno y otro, son en este caso la misma persona. Como abogado, no ha podido ni tan siquiera ver el sumario y, como acusado, hace hoy setenta y seis días que está encerrado en una celda solitaria, total y absolutamente incomunicado, por encima de todas las prescripciones humanas y legales (…) la verdad empieza a conocerse y que termino con estas palabras que estoy pronunciando la misión que me impuse, cumplida a cabalidad, puedo morir tranquilo y feliz, por lo cual no escatimaré fustazos de ninguna clase sobre los enfurecidos asesinos. Es necesario que me detengan a considerar un poco los hechos. Se dijo por el mismo gobierno que el ataque fue realizado con tanta precisión y perfección que evidenciaba la presencia de expertos militares en la elaboración del plan. ¡Nada más absurdo! El plan fue trazado por un grupo de jóvenes ninguno de los cuales tenía experiencia militar; (…) La mitad han muerto, y en justo tributo a su memoria puedo decir que no eran expertos militares, pero tenían patriotismo suficiente para darles, en igualdad de condiciones, una soberana paliza a todos los generales (…) sé que la cárcel será dura como no la ha sido nunca para nadie, preñada de amenazas, de ruin y cobarde ensañamiento, pero no la temo, como no temo la furia del tirano miserable que arrancó la vida a setenta hermanos míos. Condenadme, no importa, La historia me absolverá”. Estas palabras transmitidas por radio en cadena nacional, lograron que el pueblo, simplemente lo amara, aunque fue condenado a 15 años de prisión, fue indultado a dos años de su encarcelamiento.

Cuba

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Después de un exilio en México en donde conoció al médico argentino Ernesto Guevara de la Serna (el Che), y encontró aliados invaluables como el General Lázaro Cárdenas del Río, zarpó en el yate Gramma y de la mano del comandante del pueblo, Camilo Cienfuegos Gorriarán, logró la victoria el primero de enero de 1959, llevó a Cuba al socialismo de la apoyado por la desaparecida Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, aguantando la presión del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos y la caída de sus aliados económicos y militares.

Después de haber estado diez años en el poder, doce de facto, Raúl Castro hoy entrega la estafeta, indudablemente que el proceso más importante de su gobierno fue el descongelamiento de las relaciones con Estados Unidos, o mejor dicho con el presidente Barack Hussein Obama, si bien después metió freno, y al interior de la isla, profundizó la apertura a la libre empresa y a la inversión extranjera, especialmente la europea y canadiense.

Hoy Manuel Díaz-Canel, tendrá que hacer un balance de la dictadura colactánea, que tiene claroscuros, los niveles de educación, salud y empleo, con sus asegunes, son los principales puntos a favor que se deben reconocer, todas las libertades coartadas y la represión política, son sin duda los déficits. Evidentemente seria erróneo esperar cambios bruscos pronto, no los habrá, considero que Cuba va a transitar hacia un socialismo tipo vietnamita, con libertad de mercado, inversión extranjera, pero con control político y social.  Veremos.

 

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