Para los musulmanes, el territorio español, mantiene símbolos importantes de su historia, cultura y religión, la esplendorosa Mezquita de Córdoba, la maravillosa Alhambra de Granada y la imponente Torre de Oro de Sevilla, son sólo algunos de los majestuosos monumentos que siguen teniendo un significado relevante para los seguidores de Alá, en lo que para ellos es, Al-Ándalus.

Hasta el momento, todo parece indicar y porqué así lo han revindicado, el Estado Islámico, es el responsable de este último acto de barbarie y estulticia, que atenta contra la vida y la libertad, no solo de España, sino de la humanidad.

Desde junio de 2014, el terrorista islámico Ibrahim Awwad Ibrahim Ali al-Badri al-Samarrai (Abu Bakr Al-Baghdadi), decretó la creación del EI (Dáesh), se autoproclamó Califa, y exigió la obediencia de todos los musulmanes, con un radio de influencia que va desde Irak, hasta Nigeria. Durante este tiempo, ha sido considerado por muchos, el sucesor de Usáma Bin Muhammad Bin Awad Bin Ládin, y el terrorista más peligroso del mundo, su poder lo concentra principalmente en Mosul, a orillas del Río Tigris y Al Raqa (Nicefora), Siria, además ha generado innumerables grupos adherentes en todo el mundo, quienes proclaman la shaira como modo de vida, la cual obliga a seguir únicamente los códigos, normas, cultos, moral o reglas permitidas por la Ley Islámica.

“El Estado Islámico, es el responsable de este último acto de barbarie y estulticia”

Hace un par de meses, Rusia anunció haberlo matado, lo que hasta hoy, Estados Unidos e Irak niegan, si bien ya no está en Al Raqa, y ya no cuenta con la fortaleza de Mosul, que le permitía tener el control de cientos de pozos petroleros y un financiamiento incalculable, la posible muerte del líder, no ha detenido los ataques mortales, es un grupo que sin tener patente de exclusividad, hace de la Yihad (Guerra Santa), su leitmotiv.

Con los dos ataques de esta semana en Barcelona y en Cambrils, ambas en la Comunidad de Cataluña en España, ya son nueve, las agresiones que se realizan con automotores en Europa, la primera de ellas, el 14 de julio de 2016 en Niza, Francia, durante las Fiestas de la Federación, que conmemoran la toma de la Bastilla, arrojando 85 muertos, posteriormente otro descerebrado, atacó el 19 de diciembre, en Berlín, Alemania, dejando 12 decesos y 48 lastimados, ya en este año, Londres, Inglaterra, ha sido escenario de 3 ofensivas diferentes, pero todos con el mismo modus operandi, 22 de marzo, 3 y 19 de junio, con un resultado total de 14 occisos y 50 lesionados, el ataque a Estocolmo, Suecia, el 7 de abril, dejó 4 difuntos y 15 agraviados, París capital francesa, fue objeto de otra acometida el 9 de agosto, no hubo muertos y tuvo un saldo de 6 heridos, el conteo de los dos últimos el 17 y 18 próximos pasados, fue de 19 difuntos y más de 105 lastimados, sumando a los sátrapas, la estela de muerte ha sido en total de 134 decesos y 224 lesionados.

Estos ataques se inscriben, dentro de la paranoia de los seguidores del autonombrado Califa, vivo o muerto, el modelo terrorista ha dado un giro, en donde confluyen diversos factores, por ejemplo, ya no se buscan ataques contundentes y espectaculares, como los de las Torres Gemelas de Nueva York, o los Trenes de Madrid, que requieren una logística e inversiones millonarias, entrenamientos y equipos especiales, así como la infiltración de los adoctrinados, ahora se han simplificado de una forma extraordinaria, se requiere, alguien que sepa manejar y que pueda pagar entre 50 y 70 dólares, por el alquiler de una furgoneta, que además, y tal vez sea lo de mayor relevancia, es que puede ser alguien local, con nacionalidad europea.

“Con los dos ataques de esta semana en Barcelona y en Cambrils, ambas en la Comunidad de Cataluña en España, ya son nueve, las agresiones que se realizan con automotores en Europa”

 

España no es la primera ocasión que sufre la calamidad del yihadismo, en 1985 en el restaurante el descanso, a las afueras de Madrid, frecuentado por soldados norteamericanos, el terrorismo islámico mató a 18 e hirió a 85, posteriormente en el 2004, en trenes de cercanías que habían sido abordados en Alcalá de Henares, los terroristas asesinaron, a 193 personas e lesionaron 200, en esta ocasión, contando a los criminales 19 decesos y 105 lesionados, solo España contabiliza 230 muertos y casi 400 lastimados.

Decíamos al inicio que España tiene una condición especial para los árabes, por lo que, no puede pasar como un acto de terror más, las implicaciones que conlleva son innumerables, si a ello sumamos que la ciudad condal, se ha convertido en los últimos años, en el centro de inmigración islamista más importante del Mediterráneo, especialmente la comunidad pakistaní y el céntrico barrio el Raval, muy cercano a la zona del ataque, ha sido señalado como un sitio en el que el migrante musulmán, es marginado y prostituido.

España no puede, no debe, buscar soluciones iguales a las que se buscan en Alemania, Francia, Inglaterra o Suecia, ante este tipo de ataques, no se puede dejar de poner atención en la historia, a la cultura y a la religión que ha enriquecido a los españoles, pero que hoy por hoy, debe ser atendida una problemática, que no se puede combatir con aviones, barcos y ejércitos a miles de kilómetros de la frontera de los pirineos, sino que está y llegó, hace casi 1500 años y que es uno más de ellos, la respuesta del estado sin duda, debe de ser contundente, pero holística.

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