En el Rigveda, que es el texto más antiguo de La India, que tiene su origen a mediados del milenio II, Antes de Cristo, se contiene el himno Púrusha-Sukta, allí se establece que Púrusha (el varón), es el ser supremo y el primer ser, que fue sacrificado y desmembrado por los Devas o Dioses, y de su inmolación nacieron las varnas o castas sociales, quedando establecidas dependiendo de la parte del cuerpo que fueran creadas.

 

Los cielos, emergieron del cráneo; su mente, se convirtió en la luna; sus ojos, en el sol; su respiración, en el viento; con su cuerpo, se construyó el mundo, los caballos y las vacas; surgieron las castas, los Brahmanes, fueron hechos de la boca, pueden ser los sacerdotes y maestros; los Chatrías creados de los hombros, son políticos y militares; los comerciantes y artesanos, pertenecen a los Vaishia, realizados de las caderas; los esclavos, servidumbre, obreros y campesinos, se conformaron de los pies de Púrusha, y pertenecen a la raza hudrás; también, de él emanó el Virash, el principio creativo femenino.

 

Hubo seres que no nacieron del cuerpo, son clases tan bajas, que son intocables como los Dalits (parias-miechas), son como perros o si trabajan, pueden hacerlo recogiendo excremento con las manos, finalmente están los invisibles, los cuales, son tan bajos socialmente, que solo pueden salir de noche, si lo hacen de día, son condenados a morir de inanición.

 

Los hindúes, consideran que los que sigan su Dharma o deber, renacerán en una casta superior, quien no lo haga, renacerá como un paria o animal.

El actual presidente, Ram Nath Kovind, es el menor de siete hermanos, hijos de padre Dalits, quedando huérfanos de madre, cuando el benjamín tenía cinco años, como no tenía bicicleta, caminaba 8 kilómetros diarios, para asistir a la escuela, pese a todo ello, se graduó como abogado, en la Universidad de Kampur, los dos años anteriores a la presidencia, fue gobernador del Estado de Bihar, uno de los más pobres del país, con 105 millones de habitantes y fronterizo con Nepal.

 

La zona hindú, que debe su nombre a la designación que hacían los persas de los lugareños del Río Indo, tuvo desde el siglo XVI, puntos comerciales dominados por los europeos, especialmente portugueses, españoles, holandeses, franceses e ingleses, los cuales, a partir de 1845 controló la Compañía Británica de las Indias Orientales.

 

Cuando Albión ingresó a la Segunda Guerra Mundial, Mohandas Karamchand Gandhi, abogado de la University College London, donde como en toda su vida académica, había tenido calificaciones mediocres, que no le permitieron al regreso a su país, obtener un buen empleo, y lo obligó a tener que volver a emigrar, ahora a Sudáfrica, en donde básicamente conoció el Bhagavad-gítá y la literatura del conde Lev Nikoláievich Tolstói, especialmente “El Reino de Dios está en Vosotros”, quien ya había liderado la marcha de la sal, bajo la filosofía de no violencia activa, solicitó incansablemente la independencia de su país, hasta que después varias masacres, en donde el ejército británico atacó a sus indefensos seguidores, y después de un par de años encarcelado, forzó la declaración de la independencia el 15 de agosto de 1947, pero la diferencia religiosa escindió a Pakistán, que posteriormente en 1971, dio paso a Bangladesh.

 

Hoy la republica soberana, socialista, secular y democrática de la India, es el segundo país más poblado del planeta, 1,330 millones de habitantes, es la séptima economía del mundo, y se espera que en menos de un lustro rebase a Francia y Reino Unido, y para el 2050 a Estados Unidos, cada día se fortalece más en el comercio internacional, en la captación de inversión extranjera directa, el año pasado rebasó los 40 mil millones de dólares, cuenta con la fuerza de trabajo más numerosa del mundo, 500 millones de trabajadores, su empresa cinematográfica es la más grande del mundo, Bollywood, produce el doble de películas que se filman en Estados Unidos, las dos grandes joyas de la corona, son su vastísima producción agropecuaria, en donde destacan; arroz, trigo, oleaginosas, algodón, té, azúcar, papa, ovejas, cabra y aves de corral, así como una importante flota pesquera, además de ser el principal proveedor internacional de software del mundo, Bangalore, es la ciudad ícono, está considerada el silicon valley fuera de Estados Unidos, indudablemente el futuro tecnológico llegó ahí.

 

Sin embargo, tiene contraste muy marcados, que lo hacen estar catalogado como el país, más desigual de la tierra, en gran parte por el sistema de castas, del que hablábamos, tiene severos atrasos en la atención a enfermedades como SIDA y tuberculosis, la mitad de los niños, están por debajo del peso idóneo, en días pasados la Fundación Thompson Reuters, estableció que es el país, en donde más peligro corren las mujeres, por la esclavitud laboral y la violencia sexual, por encima de países como Afganistán, Siria, Somalia y Arabia Saudita.

 

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