El puente de Londres ha caído, es la clave “secreta”, con la que el secretario privado de la soberana Christopher Edward Wollaston MacKenzie Geidt, Barón Geidt, avisará por la línea privada a la primer ministro Theresa Mary Brasier, que Elizabeth Alexandra Mary Windsor (Isabel II de Reino Unido), ha muerto.

 

El protocolo de revelación es riguroso y deberá seguirse al pie de la letra, la encargada del gobierno, lo informará al ministerio de asuntos exteriores, para que esté a su vez, dé a conocer a los diplomáticos, las fuerzas armadas, y a los 15 países en los que Isabel II aún es monarca; Antigua y Barbuda, Australia, Bahamas, Barbados, Belice, Canadá, Granada, Islas Salomón, Jamaica, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, San Cristóbal y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucia, y Tuvalu, además de informarle a los 53 países de la Commonwealth; finalmente se informará a la british broadcasting corporation (BBC), quien lo comunicará a los súbditos y al mundo, a través del Radio Alert Transmission System (RATS), que tienen operando desde 1930.

 

Lo anterior provocará, que todas las transmisiones sean interrumpidas con el mensaje “This is BBC from London….”, con ello todos los británicos sabrán, que algo grave está pasando, al mismo tiempo un ujier del Palacio de Buckingham saldrá a dar el aviso luctuoso, se sabe, que algunos medios de comunicación ya tienen preparadas la ediciones del evento, por ejemplo el diario Times, ya cuenta con las páginas que publicará los próximos 11 días posteriores al deceso, ya que el ceremonial indica que será sepultada hasta el noveno día, cuando en la abadía de Westminster se celebre la misa responsorial, como no se hace a rey británico alguno desde 1760, a la misa podrán asistir 2,000 invitados y jefes de Estado del mundo, desde ahí saldrá la carroza fúnebre y recorrerá los 40 kilómetros que la separan del Castillo de Windsor en el condado de Berkshire, donde reposará.

Isabel II, es la reina que más tiempo ha permanecido en el trono de su país, 66 años, desde el lejano 6 de febrero de 1952, en que fue coronada, ha sobrevivido a 13 primeros ministros del Reino Unido, desde Sir Winston Leonard Spencer Churchill y Robert Anthony Eden, conde de Avon, hasta la actual Theresa May, el mismo número de presidentes norteamericanos y mexicanos, si contamos al electo, así como 6 papas, todo un record.

 

Como cualquier personaje público, y más alguien, que tiene seis décadas y media reinando, goza de momentos de gran aceptación o popularidad, y otras épocas en donde el rechazo público fue notorio, sin lugar a dudas los momentos de mayor alejamiento con su grey, los vivió a partir del 31 de agosto de 1997, cuando en un accidente automovilístico en París, murieron Diana Frances Spencer, que hasta un año antes había sido la Princesa de Gales, y su compañero y novio el millonario egipcio, Emad El-Din Mohamed Abdel Monein Fayed, que llegó a cuestionar no solo a la reina per se, sino la continuidad de la monarquía misma, porque hasta la fecha se mantiene el halo de que pudo estar involucrada.

 

Si bien es cierto, los procedimientos anteriores son ancestrales, y han sido utilizados para atención a los reyes británicos muertos, hace algunos meses, el tema adquirió fuerza, ya que la misma Isabel II, solicitó a los países miembros de la Commonwealth, que tienen derecho a votar por el sucesor o sucesora del monarca en turno, que llegado el momento, eligieran a su hijo el Príncipe de Gales, Charles Philip Arthur George Mountbatten-Windsor, quien está a pocos meses de cumplir 70 años, la semana que termina, fue bautizado el Louis Arthur Charles Mountbatten-Windsor, benjamín de su carismático nieto William Arthur Philip Louis, Príncipe de Cambridge, ceremonia a la que no asistió la reina, recrudeciendo las especulaciones sobre su salud, al grado de que hubo una reunión entre ministros y la casa real, a fin de activar los protocolos que sean necesarios, por si lo que es inevitable ocurre pronto.

 

La reina sin embargo, tan campante, tuvo aún la flema de recibir al presidente norteamericano, en la gira que realiza por Europa.

 

Una reflexión final, Isabel del Reino Unido, no tiene mando político, económico o militar, su actuación es protocolaria, diplomática y cultural, digamos que es mucho de conjunción social, pero existe un protocolo, una metodología y una serie de determinaciones prestablecidas para sustituirla, que estoy cierto, mucho países en los que el mandatario tiene decisiones de toda índole, no lo tienen, dejando a sus naciones en interpretaciones y zozobra.

 

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