La semana pasada fue histórica para las relaciones diplomáticas entre México e Israel, ya que con la visita de Benjamín Netanyahu, se cumplió con el primer viaje que hace un primer ministro judío a la nación azteca, si  bien desde 1975, los presidentes mexicanos lo habían hecho, Luis Echeverría Álvarez los visitó ese año, posteriormente Ernesto Zedillo Ponce de León fue en el 2000 y el actual Enrique Peña Nieto estuvo en 2016.

México-Israel: una relación cordial, con algunas aristas

México-Israel: una relación cordial, con algunas aristas

La relación bilateral entre ambos países no ha sido fácil, en noviembre de 1947, cuando la Organización de Naciones Unidas, presento su resolución 181, sobre la partición de Palestina para la conformación del Estado israelí, México junto con Argentina, Colombia, Chile, China, El Salvador, Etiopia, Honduras, Reino Unido y la antigua Yugoslavia, se abstuvo, a pesar de la oposición de 13 países más, su conformación fue un hecho que se formalizó el 14 de mayo de 1948, nuestro país fue el último país latinoamericano en reconocerlo en 1950, y tardo 4 años en establecer relaciones diplomáticas y no fue hasta 1959, cuando se abrió la embajada en Tel Aviv, pese a que el embajador había sido nombrado 2 años antes, e Israel tenía su embajador en funciones desde 1952. Lo cierto es que la presencia de la comunidad árabe, especialmente la libanesa en México, se ha dejado sentir y ha influido todo lo que ha podido, para limitar al máximo esta relación.

Aún hoy se reconoce en la cancillería mexicana, la habilidad y sutileza de los diplomáticos en los conflictos bélicos, en la guerra del desgaste y guerra del Yom Kippur, la primera entre 1967 y 1970, y la segunda 19 días del mes de octubre de 1973, para manejar estos eventos sin comprometer al país, en situaciones catalogadas como de alto perfil.

Un año después en 1974, México votó a favor la resolución 3236 de la Asamblea General de ONU, en la que se reconocía a la Organización para la Liberación de Palestina, como representante legitimo del pueblo palestino, aun así, se logró que el presidente Luis Echeverría fuera recibido con honores en  Jerusalén, para entregar su Carta de Deberes y Derechos Económicos de los Estados el 10 de agosto de 1975, sin embargo, en noviembre del mismo año, se provocó lo que sin lugar a dudas es el momento más álgido de nuestras relaciones, cuando México votó a favor la resolución de ONU 3379, que establece al sionismo como una forma de racismo y discriminación, las consecuencias fueron muy altas, no solo por parte de Israel, Heinz Alfred Kissinger a la postre Secretario de Estado de Estados Unidos, declaro un boicot de turismo contra México, en especial del judío norteamericano, fue de tal magnitud el estropicio, que después de un viaje a Tel Aviv,  de control de daños, el Canciller Emilio Óscar Rabasa Mishkin terminó renunciando, y en las siguientes propuestas de este tipo nuestro país se abstuvo, el susto duró hasta 1988, cuando a pesar de que se había reconocido a la OLP, Miguel de la Madrid Hurtado decidió la abstención en la resolución de ONU 43/177, que reconocía formalmente como Estado a Palestina.

México-Israel: una relación cordial, con algunas aristas

México-Israel: una relación cordial, con algunas aristas

En el año que Ernesto Zedillo visitó el país de oriente medio, se firmó el tratado de libre comercio que aún persiste entre ambas naciones, y que el último año generó un intercambio comercial por 905 millones de dólares y una inversión extranjera acumulada en veinte años de 2,201 mdd.

En octubre del año pasado, Andrés Roemer Slomianski de origen judío, quien tenía seis meses como representante de México en la Organización de Naciones Unidas para la Educación y la Cultura, votó a favor de la propuesta árabe “Palestina Ocupada”, que reconoce la Colina Sagrada, Explanada de la Mezquita y deja de lado los nombres israelitas de Monte del Templo, Muro de los Lamentos, propuesta que además denuncia la ocupación israelí y sus atentados contra el libre culto y acceso de los musulmanes a la Mezquita de Al Aqsa, el escandalo no se hizo esperar ya que Roemer, abandonó la sala antes de votar y después México quiso cambiar el sentido de su voto y no pudo, lo que costó el trabajo al embajador y a UNESCO la membresía judía.

Benjamín Netanyahu, que está a meses de dejar el encargo que ocupa por segunda vez, visitó la capital mexicana, en una gira en la que previamente había visitado, Argentina y Colombia, la cual culminará en Nueva York en la Asamblea de ONU, y que servirá para afianzar los negocios de las empresas de los israelitas en México y para explicar, como es que cree que el muro fronterizo es un buena idea.

Sigue leyendo a José Ortíz Adame