En últimos años la cuestión migratoria ha cobrado una relevancia cada vez mayor, sin embargo, llama la atención, que sea hasta hace relativamente poco tiempo, que asome de las penumbras y se externalice como siempre lo debió haber sido, algo normal, los seres humanos la hemos practicado desde que éramos nómadas, además, es poderosamente indicativo el contexto negativo en el que está revelándose a la luz pública.

 

Me recuerda hace algunos años el titular de un periódico, que decía algo así; “Otro Ecuatoriano Involucrado en un Crimen”, (cito de memoria), al leer solo las ocho columnas, el lector tendría la idea, de que una persona de esa nacionalidad había cometido un delito, pero los que tuvimos la curiosidad de leer la nota completa, nos enteramos de que un ecuatoriano fue asesinado para ser robado.

 

Ésta tendencia negativa, se visualiza con mayor notoriedad, con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el triunfo de Donald John Trump en Estados Unidos, el triunfo de Giuseppe Conte en Italia, sin olvidar que esta semana el parlamento de Hungría, aprobó castigar como crimen, a quien preste ayuda a un inmigrante indocumentado, así como los espectaculares avances de la ultraderecha en Austria, Bélgica y Francia, además de grupos al interior de Alemania, que presionan a la Canciller Angela Dorothea Merkel, para que cambie la política inmigrante del país, así como de la UE; todo ello solo sería la punta del iceberg de las luchas soterradas que se dan en la sociedad y que también se reflejan en la política electoral, por el tema migratorio.

 

En la actualidad el 3.5 por ciento de la población del mundo es migrante, lo que significa aproximadamente 261 millones de personas,  lo anterior equivale a todos los habitantes de Indonesia, que es el cuarto país más poblado del mundo, más del doble del total de mexicanos, los que se han visto en la necesidad de abandonar su lugar de origen.

 

Si revisamos datos podemos encontrar cosas importantes, los países con más inmigrantes son, en primer lugar, Estados Unidos con 47 millones de personas, en segundo Alemania y Rusia con 12, Arabia Saudita ha recibido 11 millones, Reino Unido 9, Emiratos Árabes Unidos, Francia y Canadá 8, un millón menos Australia y 6 millones España; es claro que sueño americano sigue vigente. Un dato que llama poderosamente la atención, son aquellos países, en los que la población extranjera es mayor o igual a la local, en los Emiratos Árabes Unidos el 89 por ciento de la población es fuereña, en Catar el 76, en Kuwait el 74, Liechtenstein 62, Andorra el 60 por ciento, Macao el 58, en Mónaco 55 por ciento de habitantes, vinieron al principado, Bahréin 51, Singapur el 46 y Luxemburgo 44 por ciento.

 

El rechazo al migrante que se ha manifestado las últimas semanas, se explica por la fuerza que tienen los grupos antinmigrantes, que hablan de la saturación de los servicios de salud, de las escuelas, del amontonamiento en las metrópolis, de la imposibilidad del estado para satisfacer las demandas de la sociedad, en la que los locales se ven afectados, argumentan que, por la reducción de los puestos de trabajo, ellos tienen menos oportunidades económicas, pero por sobre todas las cosas, el incremento en los índices de inseguridad, es la principal bandera política.

 

MIGRACIÓN II

MIGRACIÓN II

En días recientes vimos; la denigrante actuación del gobierno italiano, al no recibir al barco Aquarius, a tope con 630 subsaharianos que tuvieron que navegar en condiciones infrahumanas hasta España, que tendió una mano; atónitos la imbécil (por decir lo menos) decisión de Donald Trump, de separar a los menores de sus padres inmigrantes indocumentados, y tenerlos enjaulados en campos de concentración, y es que es mucho más complicado y reditúa menos políticamente, una gerencia publica de largo alcance, que representaría tener políticas claras, de impulso y capitalización de esa riqueza con la creación de nuevos proyectos, que aprovechen la diversidad cultural, social y económica, que trae la intelligence que llega sin que se tenga que invertir un peso en su preparación.

 

Un dato final; los mexicanos que trabajan en Estados Unidos, contribuyen con el 8% del producto interno bruto de ese país, también es muy importante decir que, para México, en 2017, fue la segunda fuente de ingresos, al aportar $28,771 millones de dólares, al ingreso nacional, solo superada por la inversión extranjera directa con $29,695 mdd, pero por encima de los ingresos de turismo internacional, que fueron de $21,333 mdd, y lejos de las ventas petroleras que aportaron $19,662 mdd.

 

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