A tres meses del cambio de gobierno en México, se comenta mucho sobre las modificaciones que habrá o no, en la Política Exterior del país, creo que ni las mismas personas encargadas de la transición, tienen la certeza de ello en este larguísimo periodo de impasse, y es que la cantidad de asuntos locales e internacionales son tan variables e inestables, que difícilmente se pueden hacer proyecciones inamovibles; por ejemplo, la crisis económica que estalló a 20 días de que Ernesto Zedillo Ponce de León, tomó posesión del encargo, provocó que prácticamente todos los planes se modificarán radicalmente.

 

Quienes conocen de los asuntos diplomáticos, le dan la mayor de las importancias a la “Precedencia”, ya que indican, que es la parte del protocolo, que organiza la preferencia o antelación, en la que una persona u organización será atendida respecto al resto, con ello se distribuye la colocación física, que se asigna a los miembros del cuerpo de diplomático, en las ceremonias o eventos en los que son convocados, en tiempos pasados, los errores en la precedencia, provocó guerras o rupturas de relaciones, ya que se considera que es una falta de respeto al país, al que el embajador representa.

 

Evidentemente los miembros del equipo de Andrés Manuel López Obrador, encargados de los asuntos internacionales en esta temporada, no solo saben lo anterior, sino que son expertos en la materia, por ello es que, siguiendo la precedencia que han dado a los temas, podemos hacer inferencias.

 

Por principio de cuentas, debemos decir que, siempre existe la posibilidad de que el nombramiento de Marcelo Luis Ebrad Casaubon, hasta hoy nominado como canciller, puede cambiar a la toma de protesta, de hecho, él, ya es relevo del embajador Héctor Vasconcelos Cruz, las modificaciones en el futuro gabinete presidencial, se han dado de acuerdo a las circunstancias propias de la política; en horas recientes, la designada subsecretaria de gobernación Tatiana Clouthier Carrillo, decidió no aceptar el encargo.

Centrándonos en la Política Exterior Mexicana, sólo 10 días después de su contúndete triunfo, el ahora presidente electo, recibió en sus oficinas al secretario de estado norteamericano, Michael Richard Pompeo, una semana posterior a Christina Alexandra Freeland, canciller canadiense, iniciando el mes de agosto, se apersonó Qin Xiaoqi, embajador de China, el fin de mes fue más rico en estos temas, se llevó a cabo la primera reunión internacional, con el presidente de Guatemala Jimmy Morales Cabrera, la cual se efectuó en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Chiapas, en Tuxtla Gutiérrez, se debe resaltar, que es la única en la que no espera en su despacho, finamente en días continuos recibió la visita de los embajadores y representantes de los países de América latina y el Caribe, y los de Asía-Pacifico, finalmente Marcelo Ebrad, ha anunciado un viaje con tintes automotrices a Japón.

 

A decir verdad, las ultimas juntas, incluida la realizada con el presidente guatemalteco, no pasaron de ser anecdóticas y de buenas intenciones, son las reuniones clásicas de apoyo mutuo, donde se ha propuesto la creación de un plan de desarrollo conjunto, que seguramente no variará mucho del Acuerdo de Tuxtla, impulsado en los años noventa, por Carlos Salinas de Gortari, o el propuesto por Vicente Fox Quesada, Plan Puebla-Panamá, que murió antes de nacer. En los apoyos que cuentan y suman, las cosas con Latinoamérica han sido casi nulos; solo 15 días después de las elecciones mexicanas, se llevó a cabo el XXIV encuentro anual del Foro de Sao Paulo, que es un mecanismo de convergencia de políticas de izquierda, en donde pasó casi ignorado el triunfo del tabasqueño; al día de hoy, aún muchos esperamos el posicionamiento de lo que será la PEM, frente a Nicaragua y Venezuela, por lo que el silencio absoluto, ha dicho más que mil palabras.

 

Donde si hubo una apuesta concreta, contundente y sin ambages, fue en reimpulsar las negociaciones del tratado de libre comercio con Estados Unidos, las cuales se habían aletargado, por esta razón el próximo gobernante, nombró un personero a las reuniones de mayor nivel, el matemático José Antonio Seade Kuri quien todo indica, se ganó la embajada en Beijin, además el futuro canciller viajó a Washington, para potenciar el mecanismo comercial, con ello sin duda, fue manifiesto el interés y el empeño que se puso para finiquitar lo antes posible los trabajos bilaterales, que permitan su ratificación y firma antes del 30 de noviembre, en los que Canadá más temprano que tarde, se unirá.

 

Podemos decir que, a vista de los acontecimientos, no habrá un gran viraje en la política exterior mexicana, donde seguirá prevaleciendo las relaciones económicas, de libre mercado, por sobre las afectivas. Rosalinda Bueso Asfura, es la esposa de quien será el secretario de relaciones exteriores, por ahí y lo hace voltear a su tierra natal, Honduras.

 

Sigue leyendo a José Ortíz Adame