Si pudiéramos poner un letrero sobre España, diría “No apto para Cardiacos”, desde hace casi tres años la política de ese país, ha sido lo menos, trepidante, después de un par de procesos electorales en 2015 y 2016 y más de diez meses sin un gobernó formal, dieron inicio a un conjunto de sucesos que tuvieron en vilo al país, y emocionados a los analistas internacionales.

 

En los sistemas parlamentarios como es el español, los electores votan por los diputados de su preferencia, quienes representan a los diversos partidos políticos, los elegidos, al ocupar su escaño, tienen que apoyar al congresista que decidan impulsar para presidente, ya que para formar gobierno tiene que contar con la mitad más uno de los 350 que integran el Congreso, esta mayoría, se debe de mantener todo el tiempo de la legislatura, de no ser así, se pierde el poder y el diputado que ahora congregue a su favor a esa mayoría, es el nuevo jefe del gobierno.

 

Mariano Rajoy Brey, un abogado compostelano de 63 años, al que estas alianzas que le permitieron hacer gobierno, hoy le dieron la espalda y lo echaron del poder por causa del Affair del Cinturón (Gürtel), él había sido un superviviente de tempestades políticas, después de haber ocupado carteras ministeriales durante el gobierno de José María Alfredo Aznar López, en 2004, y después de que su jefe le ofreció la candidatura del Partido Popular a Rodrigo de Rato y Figaredo, que la rechazó, tuvo la primera oportunidad de ganar las elecciones del 14 de marzo, en donde todas encuestas le daban amplia mayoría, hasta los lamentables atentados del día 11, en las que tanto el gobierno, como él mismo, no supieron administrar la crisis, y en declaraciones por demás deplorables culpando al grupo guerrillero ETA (Euskadi Ta Askatasuna, País Vasco y Libertad), y no aceptar como todo indicaba, que era represalia de Al Qaeda, ese error le costó a Rajoy siete años de oposición, hasta que ganó en 2011.

En estos años enfrento de todo, la abdicación de Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón (Juan Carlos I), en favor de su hijo Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia (Felipe VI); el anuncio de la disolución de los terroristas de ETA; un asunto de verdadera envergadura aún vigente, es el movimiento independentista de Cataluña, sin lugar a dudas su prueba de fuego, donde la estulticia de los líderes catalanes, que han demostrado su pequeñez huyendo cual cobardes, faltándole al presidente habilidad política, para sentar las bases para el respeto irrestricto a la Constitución; habría que decir, que Rajoy llega en gran parte al poder, como consecuencia de una de las mayores crisis económicas que ha vivido España, la cual fue lentamente superada, pero trajo consigo una serie de reformas impopulares, especialmente la laboral y la de pensiones, con rechazos sociales tan importantes, que cambió el modelo de hacer política casi bipartidista, que posteriormente entrampó a la sociedad, con líderes políticos que no supieron resolver lo que mandataban los votantes, llegando al extremo de estar casi un año sin gobierno, mientras tanto Rajoy se mantuvo de forma provisional, ya que solo contaba con 137 votos de su partido el Popular, por lo que para llegar a los 176 que se requieren para hacer gobierno, hubo de negociar apoyos de otras fuerzas políticas y la abstención del Partido Socialista Obrero Español.

 

El 29 de febrero de 1972, nació el ahora presidente Pedro Sánchez Pérez-Castejón, quien también es un sobreviviente de la política, primero en su propio partido PSOE, en la disyuntiva que les planteo, las elecciones comentadas, en la que su grupo obtuvo, la peor derrota electoral de su historia, cuando contó solo 85 diputados, lo que sumió en una crisis la que Sánchez intentó revertir, intentando formar gobierno a la portuguesa, uniendo a todos los opositores a los populares, con los partidos emergentes de la crisis económica, especialmente Ciudadanos y Podemos, además de los regionales, que le darían el gobierno, sin embargo, no fue así, al reelegirse Mariano Rajoy. El político madrileño, no solo renunció a su puesto de diputado, sino que además perdió el liderazgo del partido, que tuvo que dejar en manos de una gestora, volviendo por sus fueros, ante un congreso interpartidista controlado en gran parte por la facción andaluza, que lo culpaba del peor resultado de su historia, de no saber negociar con los otros partidos y de cerrazón política, pese a ello, ganó la elección interna, recompuso su presencia en el PSOE, y hoy es presidente de Gobierno.

 

El caso Gürtel, que son financiamientos ilegales al partido de Rajoy, en donde todo indica, sin comprobar, que tenía conocimiento y fue “beneficiado”, de cuantas en negro, terminaron con el gobierno popular, y le permite a Pedro Sánchez vía moción de censura, hacerse del poder, muy equivocado está, si piensa que tiene un cheque en blanco, su bancada es débil y su alianza pende de hilos muy delgados, tendrá que lograr el equilibrio de dar respuestas inmediatas a una sociedad que lo ve con desconfianza, por no haber llegado por la vía del sufragio ciudadano, y  atender las demandas de los partidos que lo llevaron a la Moncloa.

 

Sin duda, nos falta al menos un año, de emociones, donde se requerirán nervios de acero.

 

 

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