Es muy probable que este articulo debió llamarse la estupidez de la indecisión, hay ocasiones en que personajes como el Maharajá de Cachemira en 1947, deberían de ser condenados a los confines que el florentino Durante Alighiero Degli Alighieri describió como Judeca, la última fase del infierno, en la cuarta zona del noveno circulo.

 

Cachemira conocida así por ser “una tierra desecada del agua”, fue mapeada en occidente desde los antiguos griegos, quienes la nombraban Kashyapa-pura y Ptolomeo la refería como Kaspeiria, está localizada al norte de La India y Pakistán y al sur de China, con sus 222 mil kilómetros cuadrados ocupa un territorio ligeramente más pequeño que el Reino Unido y poco más grande que Bielorrusia, tiene la rara característica de tener dos capitales que se alternan dependiendo las estaciones del año, Srinagar en verano y en invierno Jammu, actualmente la habitan 13 millones de personas que por esa duda inicial aún viven en la zozobra.

 

Vayamos por partes. La región indudablemente que desde los ayeres más lejanos es conflictiva, ya que en ella convergen religiones, etnias, economías, hábitos y percepciones de la vida absolutamente diferentes, que se potencializan, cuando entre sus actores principales no hay deseos de buscar la paz, que se subliman cuando encontramos personajes badulaques.

Después de siglos de colonización británica en lo que se conoce como el subcontinente indio, la lucha por la independencia de Albión se inició en dos vertientes, una visión de paz y espiritualidad encabezada por Mahandas Karamchand Gandhi en la región hindú y el poeta Muhammad Iqbal por la musulmana, la rebelión política la hacían Sri Pandit Jawaharlal Nehru en La India y Muhammad Ali Jinnah “Baba-e-Qaum” en Pakistán. Al lograr el triunfo, no sin dificultades que entre otras cosas condenaron a muerte a Gandhi, reconocieron muy pronto sus profundas e irreconciliables diferencias especialmente religiosas, por lo que se decidieron por la división inmediatamente después de la independencia el 15 de agosto de 1947, la que en su momento reconoció dos países, Pakistán Occidental y Oriental, y en medio de la nación musulmana se consolidó la nación hinduista, La India; estatus que se mantuvo hasta 1971, en que la zona del levante se independizó fundando Bangladesh.

 

En los aciagos y emocionantísimos días de 1947, con el arribo de la región a la independencia el Marajá de Jammu y Cachemira Hari Singh, dudo sobre a qué país anexar la provincia que dirigía en calidad casi de rey, tratando de entender su circunstancia diremos que el cargo que ostentaba se lo había dado La India, si bien la inmensa mayoría de la población es musulmana, esa ambigüedad provocó que los pakistaníes invadieran el territorio cachemir, por lo que el mencionado gobernante pidió el apoyo del gobierno hindú, quien aceptó la propuesta a condición que la provincia quedará inscrita en su férula, desde entonces esto ha provocado una inestabilidad en la que Pakistán, La India y a partir de 1961 China, reclaman la soberanía de la región, ya que se encuentra en el Himalaya que los sinos reclaman como propia, por si está disputa fuera poco, los últimos años ha crecido un grupo guerrillero que reclama la independencia absoluta.

 

Ya contamos tres guerras entre Pakistán y La India, la primera entre 1947 y 1949; la segunda en 1965 y la tercera en 1971, un conflicto bélico en 1999, además de diversos enfrentamientos no menores entre chinos e indios, lo cierto es que los pakistaníes han tolerado a la guerrilla musulmana, pero también, que los indios han violado sistemáticamente los derechos humanos de los islamistas en Cachemira.

 

El día de hoy las alarmas se vuelven a encender, ya que el 14 de febrero el grupo independentista con sede en Pakistán, Jaish-e-Mahammed (JeM), detonó un coche bomba con una cantidad enorme de explosivos, que por fortuna solo causo para la cantidad que llevaba, 44 muertos, todos ellos soldados del ejercito indio; la reacción fue inmediata por parte del primer ministro del país afectado, Nerendra Demodardas Modi, quien ordenó que la aviación bombardeará las regiones de sus rivales en la que todo indica se asienta este grupo, el presidente pakistaní Arif-ur-Rehman Alvi, respondió al ataque, van dos aviones caídos.

 

Todo parece indicar que es un conflicto que a nadie conviene, Modi está más concentrado en lograr un mayor crecimiento económico que se empantanaría si hoy entra en conflicto en una región a la que tendrá que ir con todo para controlar, y Rehman, obviamente contestó los ataques porque sería indigno no responder a la agresión a su territorio, pero su débil economía no aguanta un conflicto bélico ni corto.

 

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