Si bien es cierto, en un principio muy pocos le dieron la importancia que ameritaba, la llamada trama rusa, en el proceso electoral que llevó a Donald John Trump a la presidencia de su país, fue tomando relevancia poco a poco. Inicialmente con la investigación particular que realizaron en sus sistemas, Facebook y Google, concluyendo que efectivamente, miles de cuentas desde el país europeo, enviaron millones de mensajes a Estados Unidos, teniendo como objetivo principal, los estados y  ciudades, con altos índices de personas indecisas, con el propósito de influir en su opinión, siempre a favor de los republicanos.

Este tema, durante todo el año en que ha gobernado, ha tenido al mandatario estadounidense de forma permanente, contra las cuerdas, y hasta hoy, no había podido sacarlo de la agenda nacional, además el precio que ha pagado ha sido muy alto, costándole desde amigos personales, hasta importantes aliados políticos, entre los más destacados, están; su muy cercano Marc Elliot Kasowitz, el consultor Paul John Manafort Jr., el asistente Richard W. Gates III, su consejero de inteligencia de defensa Michael Thomas Flynn, el Fiscal General Jefferson Beauregard Sessions III, pero sin duda uno de sus hombres más cercanos y estimados, el esposo de su hija Ivana Marie Trump, el empresario Jared Corey Kushner, y finalmente su álter ego Donald John Trump Jr., todos renunciados o indiciados.

Trama Rusa

Trama Rusa

A principios de la semana pasada, Donald Trump comenzó la ofensiva en este tópico, inició publicando una lista elaborada por el Departamento del Tesoro, con 114 políticos, y 96 empresarios, 210 rusos, a los que por lo pronto no acarrea sanciones, pero si hace presión sobre la mencionada intervención electoral, el Presidente petersburgués Vladimir Vladímirovich Putin, quién en los inicios de su carrera profesional fue espía, en un primer momento hizo escarnio sobre la misma, ironizando que lamentaba no estar en ella, sin embargo, el inventario tiene nombres muy cercanos a él, como su paisano y fiel aliado, el  actual Primer Ministro Dimitri Anatólievich Medvedev, así como el empresario Román Arkádievich Abramóvich. La respuesta de Putin, sin ser lo fuerte que se esperaba, sí expresó, el no comprender la necesidad de bajar la intensidad de las relaciones a cero.

Otro embate con el que Donald Trump busca cambiar el status quo de la trama, fuera de su círculo y de él mismo, es el inicio de la investigación, para saber si las indagatorias de quien fue Director del Buró Federal de Investigaciones durante 12 años, y hoy fiscal especial, para investigar la intervención extranjera en las elecciones, Robert Swan Muller III, no ha rebasado sus funciones y los gastos que ha generado, ya que en menos de un año, los desembolsos ascienden a casi 3.5 millones de dólares y los resultados magros.

En días recientes, aprovechando el impulso que obtuvo, con los buenos datos económicos que presentó durante el primer mensaje, sobre el estado que guarda la nación, aprobó que la Cámara de Representantes, hiciera público el informe elaborado por el Comité de Inteligencia de la misma, sobre los supuestos abusos que el FBI  ha llevado a cabo en las pesquisas sobre la influencia que se dice tuvieron durante su campaña.

Dicho documento de tres cuartillas y media, relata cómo desde octubre de 2016, un mes antes de la elección presidencial, el FBI y el Departamento de Justicia, pidieron permiso a un tribunal confidencial, para investigar a Carter William Page, asesor en política exterior, del entonces candidato republicano, ya que decían contar con un dossier proporcionado por el espía británico Christopher David Steele, indicando que había tenido contactos con agentes rusos, la verdad es que con esto se sabe, que el inicio de la investigación, era verdaderamente endeble y con base en supuestos.

La nota desvelada por la Cámara, muestra la falta de elementos que tenían tanto el FBI, como Justicia, para seguir con las investigaciones, no es que no haya habido la injerencia, pero omitieron información material y relevante sobre su fuente, quien todo indica recibió 160 mil dólares por el Comité Nacional Demócrata y de la Campaña de Hillary Diane Clinton, esperando obtener con ello, novedades que les permitiera derogar la victoria de Trump.

“Si bien es cierto, en un principio muy pocos le dieron la importancia que ameritaba, la llamada trama rusa, en el proceso electoral que llevo a Donald John Trump a la presidencia de su país…”

Hoy todo parece indicar, que si bien es cierto, los rusos aún tienen la palabra, al aparecer en el listado mencionado es una manera de comenzar el contraataque, y estar en la posibilidad de darle vuelta a la trama, pasando a la ofensiva, poniendo a los europeos y a los demócratas, como los malos de la película, además del FBI, lo que sería un paso temerario y altamente riesgoso, ya que pondría en posición vulnerable a una de las instituciones, más sólidas del país, sin embargo, evidentemente eso a quien despacha en la oficina oval de la Casa Blanca, lo tiene sin cuidado, si ello le permite limpiar su nombre de toda sospecha y empezar a encarrilar su carrera a la reelección, que ya anunció buscará.

 

Sigue leyendo a José Ortíz Adame