En esta batalla que es la vida… donde hay vencidos y vencedores: sus defensores naturales la han dejado sola, pero ella espera el tiempo, el cumplimiento del tiempo…

Por ello mientras tanto se desnuda… y se eleva -a manera de panacea totalmente manifiesta- en estimulantes fantasías eróticas, donde sueña con los héroes del porno -quizá una taza de café negro- y se acaricia su cuerpo invocando su gran carácter interior unido a su hipnotizante belleza… donde no solo ella sino muchos son Reyes y Reinas…

Lo que algunos consideran como la parte más primaria y baja del ser humano… en realidad es la más elevada, donde tocas lo mejor… simplemente utopía carnal… que solo los que están dispuestos a morir por esta causa, logran alcanzar -sin sordidez por favor-

Es la única manera de no ser víctima de la indiferencia de los que debieron defenderla… gran catarsis que inventó el Creador -Un té negro, bien caliente y azucarado- podría ser…

La han dejado sola...

La han dejado sola…

Una buena dosis de hormonas… las que hay en su cuerpo… pero cuidado, igualmente el sexo puede ser muy peligroso hoy en día, máxime si se mezcla con sentimientos no correspondidos… por ello mientras su cuerpo vibra a mil… su cerebro simplemente es un iceberg… ¿la punta del iceberg? y solo prefiere hacerlo consigo misma… por ello rompió la tarjeta de presentación de él… y solo contempla a los héroes del porno…

¿Y el cumplimiento del tiempo? Tiempo de reír… tiempo de llorar… porque es necesario que haya lágrimas: hay lágrimas de placer o alegría; hay lágrimas de alguien que se conmueve; hay lágrimas por ser víctima de una traición…

Sí, es cierto, ella tiene una magnífica pulsión pero que nadie puede disfrutar… -otra taza de café negro por favor, pero esta vez sin azúcar- ¿Y los defensores naturales? Son solo eso… inútiles y naturales…

Y todavía le piden que luche por vivir, cuando tiene una enfermedad grave, casi su único pecado íntimo es soñar y disfrutar a los héroes del porno -un cigarrillo- ¿por qué no?…

¿Cariño? quizá de eso se trate… pero es una palabra que le suena tan lejana, que ya no la reconoce… hace tantos años que no siente eso, que su conciencia se ha endurecido… Solo se acuerda de las utopías sexuales que se han fijado en su mente y memoria… y ver en la calle a los buenos mozos… día tras día…

Abogados invisibles y antinaturales… o mejor dicho «sobrenaturales» son los que la van a defender… ¿Se olvidará del porno? ¿De cuál de estos mancebos puedo escoger?… ¿Quién sabe?… -crocantes galletitas de avena con leche tibia por la noche- justo antes de dormir…

¿Te atreves a romper el cristal que nos separa?…