Detrás de mí, hay cierto niño con juguetes hechos humo,

detrás del humo está el amor, tirando naipes, repartiendo cartas,

detrás del niño está mi sombra,

que lo sostiene con la Tierra entera como apoyasombras.

Detrás de mí, el cierto niño me empuja la espalda.

 

Sigue leyendo a Juan Pablo González