El olor a mantequilla derretida me dice que estás en la cocina.

La cafetera sonando, el olor a cigarro,

migas en el suelo, por el pan cortado.

Sonidos de pájaros dicen que la mañana ha llegado.

Frío afuera, heladas carreteras,

hojas de papel tiradas en la escalera.

Abre la ventana, necesito aire fresco, el olor a cigarro es molesto.

Gotas de sudor recorren mi cuerpo, del cálido aroma de tus besos.

Bésame despacio, no digas palabras y espera.

Déjame tu taza favorita que quiero beber en ella.

No te marches al trabajo, quédate un rato.

Dime te quiero, sin pedir nada a cambio.

 

Judith Méndez