Desde hace días mis hijos, que están en vacaciones me han estado pidiendo un perro. Yo siempre les quiero dar todo lo mejor a mis dos soles, Sebastián y Camila. Lo he estado pensando mucho porque sé que en septiembre cuando ellos entren de regreso a clases no van a tener tiempo de cuidarlo. Creo que es una buena opción para ellos porque un perro les enseñaría sobre las responsabilidades y los cuidados que necesita un animal. Están en edad para aprender.

Al mismo tiempo estaba buscando información al respecto que me ayude a tomar una decisión. Mi esposa dice que no está de acuerdo, porque ella y yo vamos a terminar cuidando al perro; tiene razón. Podemos tener en cuenta que los niños van a la escuela, y después tienen clase de fútbol y aun así siempre están llenos de energía. Lo que encontré en mi pequeña investigación es que hay muchos animales que son abandonados en época de verano, ya que la gente se va de vacaciones y al no tener con quién dejarlos los dejan en la calle con una posibilidad de un 45% de ser adoptados otra vez. Una campaña francesa nos muestra que debemos proteger a los animales del maltrato y del abandono.  (Mira el video).

Esto lo veo yo, pero mis hijos no. Si ustedes tienen hijos pequeños entenderán lo que digo. Casualmente mi mamá, que necesita compañía en su casa y trabajo adoptó un perro. ¡Fue perfecto!  Mis hijos en el tiempo libre van a visitar a la abuela y a jugar con el perro. Todos estamos felices y así no vamos a hacer sufrir a un animal dejándolo encerrado por largos momentos o abandonado en la calle.

Si están en esta situación les recomiendo primero pensarlo bien y segundo buscar otra solución, pero nunca, nunca abandonarlo.

Sigue leyendo a Justo Bibes