“Lo que no entendemos no es necesariamente estúpido o ignorante, asumir que nuestra percepción del mundo es correcta si lo es. Insultar a millones por su voto es intolerante, nocivo e ingenuo.” Estas son palabras de una amiga, quien escribió esto en Facebook a propósito de la victoria de Trump, la misma amiga que tuvo una reacción muy fuerte contra los británicos cuando se declaró el Brexit. En sus palabras Con el Brexit me puse loca, me llevó varias semanas entender y ahora todo lo encuentro interesante…”.

Pienso en los días posteriores a la victoria del Brexit y de Trump como una gran resaca del mundo, como si el mundo entero hubiera estado en una fiesta frenética por meses y cuando finalmente termina todo es irreal, con sentimientos de culpa y lagunas mentales para unos y sentimientos de grandeza para otros.

Brexit y Trump: Las dos grandes resacas de nuestros tiempos

Brexit y Trump: Las dos grandes resacas de nuestros tiempos

En la resaca del Brexit no hubo protestas, pero sí desesperanza e incertidumbre: Nadie lo podía creer, le echaron la culpa a los Millenials por no votar, David Cameron renunció, los europeos radicados en el Reino Unido se sintieron rechazados como si el Brexit fuera una campaña personal en contra de ellos, el mundo entero condenaba el resultado del referéndum, Boris Johnson parecía ser el obvio sucesor de Cameron pero seguramente en una negociación tras bambalinas desapareció de la escena política dando paso a la campaña Theresa May vs Andrea Leadsom, quedando la primera como Primera Ministro, con el terror de los inmigrantes, ya que era conocida por su mano dura contra la inmigración siendo Ministro del Home Office; pero nada de esto sacudió al Reino Unido como las manifestaciones racistas que nadie esperaba: Los racistas se sintieron con voz y salieron de sus escondites para poner letreros denigrantes contra los inmigrantes, sobre todo contra los polacos, quienes conforman la mayor comunidad de inmigrantes desde que Polonia y otros países de Europa del Este se agregaron a la Unión Europea.

Después de varios videos terribles en los que se ve a gente insultando y denigrando a inmigrantes, el gobierno actuó de inmediato anunciando en todos los medios qué es lo que había que hacer si eras víctima o presenciabas un ataque racista y afortunadamente el problema se acalló relativamente pronto.

Las similitudes de la victoria de Trump con el Brexit son muchas: Discursos populistas anti-inmigración, anti-islám y en contra del status quo, slogans reclamando su país de vuelta, apelaron a la población menos educada,  y por lo mismo más racista y más resentida, pero no sólo ellos votaron por el Brexit y por Trump: Unas de las personas más inteligentes, educadas y menos racistas que conozco votaron a favor de ellos. ¿Sus argumentos? En el caso del Brexit era que el modelo burocrático de la Unión Europea era caro y obsoleto, los países miembros de la Unión Europea están en graves problemas económicos por sus políticas internas, los tratamientos médicos gratuitos a cualquier europeo que generan una excesiva carga al sistema de salud, etcétera.

Brexit y Trump: Las dos grandes resacas de nuestros tiempos

Brexit y Trump: Las dos grandes resacas de nuestros tiempos

Lo mismo en el caso de Trump: Vi a algunos de mis amigos más preparados estar a favor de Trump, básicamente por no estar con Hillary Clinton, que para ellos (y obviamente muchos) estadounidenses encarna todo lo que está mal con Estados Unidos: Los proyectos Obamacare, inmigración y globalización pero sin explicar claramente en qué benefician a los ciudadanos. Este fue también el error de David Cameron ya que se puso en medio de la campaña a favor de Remain pero no explicó nunca porqué sería catastrófico para el Reino Unido salir de la unión Europea y esto fue un error fatal para él en su posición de Primer Ministro.

Ahora, ya con la experiencia del Brexit lo que sigue en Estados Unidos es que los racistas salgan a ofender a los inmigrantes y ojalá el gobierno tenga la rapidez de respuesta del Reino Unido. La única diferencia entre ambos es que Farange y Johnson no detentan cargos populares, en cambio, el candidato que enarboló la bandera racista se queda, ni más ni menos que como Presidente del país.

¿El Brexit y Trump son reflejo de sociedades en decadencia o un reflejo de que el status quo ya no es suficiente? El tiempo lo dirá, en lo personal he pasado todos los meses de la campaña de Trump esperanzada a que su discurso sea basado en una de las premisas políticas de “El Príncipe de Maquiavelo y que sus obras sean distintas a sus promesas de campaña: La promesa dada fue una necesidad del pasado; la palabra rota es una necesidad del presente. – Maquiavelo

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