Cualquier mexicano conoce el estereotipo de las madres mexicanas: sufridas, hacen todo por sus “criaturas”, cocinan delicioso, son las abuelas perfectas, no sólo le planchan la ropa a sus hijos, sino que hasta la almidonan porque su “niño” debe estar siempre presentable, y cuando el “niño” se casa, no les gusta la nuera pero la soportan por el bien de su hijito, aunque al mismo tiempo rivalizarán hasta la muerte con ella, porque sólo ella le hace a su hijo ese platillo que tanto le gusta.

Pero hay otro tipo de madres mexicanas: Las Modernas Madres Mexicanas (a quienes para simplificar llamaré 3M’s y confieso que soy, o mejor dicho, ERA una de ellas). “Las 3M´s son hijas de las madres mexicanas del estereotipo clásico, es decir, educadas con altos valores morales y religiosos, y por supuesto con un alto grado de culpa y temor a Dios”; como mínimo tuvieron que aprender a bordar, tejer y cocinar cosas sencillas, limpiar la casa y por supuesto crecieron con la frase “mijita, tienes que saber esto para cuando te cases”. Aunque en mi caso fue un poco diferente porque mi madre era profesionista así que tuve otros valores agregados como la lectura y la apreciación de la música clásica, cuando murió mi madre mi abuela se hizo cargo de prepararme “para cuando me casara” y aunque casi me saqué un ojo aprendiendo a tejer con dos agujas y lo más que hice con el ganchillo fueron cadenitas y cuadritos claro-oscuros, crecí convencida que esas cosas debían ser importantes para la vida, es decir, “para cuando me casara”.

Las 3M´s quieren los mismos valores para sus hijos, así que tratarán de que sus niños ingresen a la mejor escuela religiosa o extranjera que el dinero pueda pagar, pondrán a sus hijos en cualquier cantidad de clases, donde sus nenes puedan estar con gente de su mismo nivel socioeconómico y correrán como locas todo el día. Las 3M´s pueden trabajar o no, no importa, si ellas no pueden llevar y traer a sus hijos a la escuela y a todas sus clases porque están trabajando, o en un desayuno que dura toda la mañana, seguramente la nana y/o el chofer lo harán, pero por supuesto ellas estarán pendientes de cada movimiento de los niños… ¡Por WhatsApp!

¿Qué harían las 3M´s sin WhatsApp? Como fueron criadas con culpa, se tienen que sentir culpables y responsables de todo lo que sucede en su casa, así que revisan cuidadosamente el trabajo que hace la persona que les ayuda a limpiar; el primer día de clases se aseguran de estar en todos los grupos de WhatsApp del salón, es decir, un grupo por niño, así que su WhatsApp está lleno de “Grupos de Mamis de 3º”, “Mamis de Kinder” etc. Porque obviamente tienen que estar enteradas de todo lo que pasa en el salón, pero más allá, por las tareas… “Juanito no trajo el libro, ¿porfa me pueden pasar por what´s la foto de la página?” Y las lindas mamis del grupo ofrecerán su apoyo mandando la página: “Oigan chicas, ¡no encuentro las alas de ángel para la pastorela! ¿Alguien ya las consiguió?” Etc. Etc. Etc.

Como dije, yo era una 3M. Lo acepto con todas sus consecuencias. Vivía angustiada de no estar a la altura de las necesidades de mi hijo, de resolver sus problemas de tarea porque al angelito se le olvidó el libro, de que iba a ir lento en equitación porque sólo los sábados lo podía llevar, ya que trabajaba toda la semana… Ahora que lo escribo me doy cuenta lo ridículo que era.

Cuando llegué a vivir a Inglaterra y al saber que aquí las personas que ayudan con la limpieza cobran un dineral, me dije: “ahora sí aplicaré todos los conocimientos que mi madre y mi abuela me inculcaron para cuidar de mi hijito, de mi esposo y de mi hogar” (excepto, obviamente tejer) pero resulta que el FEI (si no saben qué significa FEI, den click aquí) no espera que solamente yo cocine, ni que planche, ni que limpie, sino que son tareas compartidas. En la escuela no hay grupos de WhatsApp, porque las escuelas son tan multiculturales que algunas madres difícilmente hablan inglés. Mi hijo se hace cargo de su tarea y si se le olvida, es su problema, no el mío. Si no está en el equipo de futbol, no importa, ya hará otra cosa.

Sin ningún pesar confieso que he fallado miserablemente como “Madre Mexicana”, y que de mis 3M´s solo me queda una: Solo soy Madre, muy cínica y muy feliz porque mi hijo es responsable de sí mismo en las mañanas y cuando se va a la escuela, desde mi cama solo le pregunto si ya se lavó los dientes; porque ya sabe cocinarse algunas cosas, lo que me asegura que si no estoy no se muere de hambre, puesto que hace él solo sus tareas, ya que sabe que las consecuencias de no hacerlo son bajas calificaciones pero también porque gracias a su cínica madre, tratará a su esposa como su igual y la ayudará a cocinar, limpiar y educar a sus hijos.