ESCRIBE UN CUADERNO DE SUEÑOS

 

Como hemos podido ver en los artículos anteriores, los sueños son UN MUNDO APARTE, enigmáticos, esotéricos, entramos en un Universo que nos leva a otras dimensiones, por eso es importante que tengas tu “Cuaderno de Sueños”, para que sea como tu diario muy personal, sólo tu lo puedas leer, ve escribiendo diariamente tus sueños sin que los leas y hasta el fin de mes haz un corte de caja por así decirlo, entonces lee lo que has escrito, subraya lo más repetitivo de cada sueño para que vayas depurando esa parte de tu yo interno, y sepas qué te quiere decir tu subconsciente.

 

 

  1. Ten siempre a la mano junto a tu cama una libreta y bolígrafo para que escribas tus sueños justo al momento de despertarte, así sea cuando te levantas al baño, aunque sea palabras claves para cuando te despiertes en la mañana los escribas completos. No olvides anotar siempre: Fecha y todos los detalles que recuerdes, hasta los que te parezcan más insignificantes.

 

  1. Anota por orden todos los acontecimientos que se hayan producido en tu sueño, porque al analizarlos podrás establecer una relación cronológica entre los distintos elementos.

 

3.-        ¿Qué personajes aparecen en tu sueño? ¿alguien importante? Si alguien te ha recordado a un ser conocido, apúntalo, no confíes en tu memoria.

 

4.-        Si te aparece un escenario que te resulte familiar, analiza las diferencias con respecto al mundo real, ¿Cómo eran las puertas, las ventanas, los colores de las paredes, los tamaños, etc.)

 

5.-        Apunta también todas las diferencias que encuentres si en tus sueños hubo personas con las de la vida real. Registra todos los personajes que aparezcan en tus sueños.

 

6.-        Anota cuáles fueron tus emociones durante el sueño y cuando te despertaste, sentiste miedo, angustia, alegría, felicidad, todo lo que hayas sentido debe estar escrito.

Te aconsejo que pongas tu despertador que sea un poco silencioso, que carezca de radio, unos quince minutos antes de tu hora habitual para que te des tiempo de analizar sin prisas y anotar lo que soñaste.

 

Una vez despierto quédate en la cama con los ojos cerrados y trata de retener los sueños, mientras realizas la transición en forma suave hacia la vigilia, aprovecha para rememorar todo lo que has soñado, el último período onírico de la noche suele ser el más prolongado y es justamente en esos instantes cuando es más probable que recuerdes lo soñado.

 

A continuación, escribe en tu cuaderno todo lo que tu mente ha podido retener, por mucho que tus sueños te parezcan absurdos, intrascendentes o aunque sólo sean fragmentos de los mismos, anota TODO, sin hacer valoraciones ni interpretaciones, dedícate a registrar todo lo que pase por tu cabeza con el máximo detalle. Puedes anotar las palabras clave que más tarde te permitirán reconstruir el sueño en otro momento del día si no dispones de mucho tiempo.

 

Lo ideal sería que con el tiempo ese cuaderno se convierta en tu diario personal que te permita estudiar analizar y comparar todos tus sueños. A través de su registro puedes detectar qué situaciones, personajes y temas se repiten. Es importante que esas observaciones las complementes con los estados de ánimo que te produjo cada sueño, todo esto puede ayudarte a desentrañar su significado.

 

Al final, puedes escribir una primera interpretación personal que le des a esos símbolos, imágenes, palabras, colores que has tenido en tus sueños lo que te va a ser de gran utilidad, porque este es el primer paso para extraer toda su sabiduría.

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