Nadie tiene la fórmula para que un matrimonio dure para siempre y hay veces que por más que se intente, nada puede hacerse realmente para que dure toda la vida, pero sí hay ciertas cosas que uno puede hacer para que, sea por el tiempo que sea, por lo menos se tenga una vida de pareja feliz.

Entre tener un matrimonio apasionante y uno rutinario destinado al fracaso hay mucha diferencia y para ello habrá que poner mucho de ambas partes, los conyugues tendrán que ser flexibles y adaptarse al cambio, dotarse de mucha paciencia y poner el amor y el respeto siempre, ante todo.

Prioridad: bien entendida por supuesto. Tu pareja es tu prioridad y hay que darle la importancia que merita, pero sin olvidarnos de nosotros mismos y de las otras personas que forman parte de nuestra vida.

Libertad: una palabra muy grande que también hay que saber entender. Cada parte debe tener sus propios intereses, hobbies, gustos, amistades, asistir a eventos sociales y pasar tiempo con las cosas de cada uno, tener cada uno su propio espacio, para que cuando se encuentren de nuevo puedan contarse cosas y les de tiempo a echarse de menos.

Comunicación: Cuando todo va bien, es fácil ser honesto porque las mentiras no caben en la relación, pero cuando vienen los malentendidos y los problemas, ¿seremos capaces de dejar nuestro orgullo a un lado y buscar juntos una solución al conflicto? Es importante hacer notar nuestro estado de enfado, pero siempre desde un punto de vista positivo y con la voluntad de solucionarlo.

Responsabilidad: No echarse la culpa el uno al otro de las cosas e asumir cada uno la parte de responsabilidad que tiene en el matrimonio o en el conflicto. El matrimonio es una oportunidad para aprender, crecer y desarrollarse como personas.

Tiempo: Hay parejas que por sus obligaciones profesionales pasan mucho tiempo separados o tan solo tienen ocasión de verse en la noche. Es importante sacar tiempo para pasar rato juntos, hablar, expresarse y trasmitirse el cariño y amor que hay entre la pareja.

Estos cinco hábitos no garantizan un matrimonio duradero y para siempre, pero pueden ayudar a fortalecer la pareja y a mejorar los lazos existentes.

¿Estás de acuerdo con ellos? ¿crees que son importantes para solidificar un matrimonio?

Sigue leyendo a Luciana Prieto