Las apps y webs de citas no son una novedad, irrumpieron en nuestras vidas para quedarse. Y lo han hecho. El funcionamiento es simple, parecido al de cualquier red social pero con una pequeña diferencia: el objetivo. Nacen con la misma finalidad que cualquier otra; mostrarse al mundo en nuestro mayor esplendor. Pero en este caso, (muy parecido a lo que se ha convertido Instagram) gustar a los demás. Una foto principal, tus mejores instantáneas, un texto descriptivo y un enlace a tus redes personales son lo único que hace falta para crear un perfil y empezar a ligar por Internet.

Con la llegada de Internet, se creó este sector que a día de hoy es de alcance mundial con la revolución de las apps. Primero fue Meetic, la conocida página de contactos para “solteros exigentes” que con este reclamo aglutina a millones de personas que buscan encontrar su alma gemela a través de la red. Luego la siguieron muchas más, algunas tan destacadas como Tinder (con millones de usuarios en todo el planeta). La rápida popularización de estas, ha mejorado su percepción desde los más mayores, más escépticos a utilizar estas aplicaciones, como entre los más jóvenes (nativos digitales).

Pero… ¿Es igual que en la vida real? ¿Puedo conocer a alguien a alguien interesante en la red? Son muchas las preguntas que nuestra cabeza puede hacerse acerca de este tema y su respuesta depende de la percepción y experiencia de cada uno. Por lo que si siempre te ha llamado la atención y no te has atrevido nunca, quizás este sea el momento idóneo para empezar a ligar por Internet. Ya sabes, sólo tienes que crearte un perfil, pero deberás:

Subir tus mejores fotos: aquellas que no muestras a nadie y que dicen lo mejor de ti, ya sean de un viaje al sudeste asiático, con tu mascota o en tu lugar favorito. No subas fotos con tu madre, sí es tierno, pero puede determinar tu éxito o fracaso.

Añadir una descripción: Aunque pueda parecer algo banal, la descripción que haces de ti es muy importante. Se trata de la única información que proyectas sobre ti, lo poco que alguien te pueda conocer. Así que evita decir que tienes hijos, problemas de seguridad, que vives con tus padres o que hace mucho que no tienes una relación. Escribe todos tus aspectos positivos en un solo párrafo. Evita escribir un texto descriptivo más propio de una novela que de una web de citas.

Conectar tus redes: El ser humano es cotilla de nacimiento, así que no sólo basta con unas cuantas fotos y un texto. Es muy importante que los demás vean que eres una persona real con inquietudes, no la simple ficha de alguien que busca encontrar el amor en una App. Añade tu Instagram, Facebook o incluso tu Spotify, quien sabe quizás tenéis el mismo gusto musical.

Tener predisposición: El amor no va a llamar a tu puerta con hacer “Swipe” y “Match”… Hay mucho más detrás de todo ello. Se empieza con una simple conversación y es aquí donde se empieza a ver si hay conexión o no. Si es así, una cita en un lugar tranquilo lo confirmará. Y el resto… ya sólo dependerá de ti y de tus aptitudes para ligar.

Así es, no hay una ciencia exacta para encontrar una persona que te guste en la red, pero es algo que a día de hoy está al alcance de todo el mundo así que nunca es tarde para abrirte un perfil y conocer gente nueva. El tiempo ya decidirá el resto.

 

Sigue leyendo a Luciana Prieto