¿Es tarde? No, nunca es tarde para cambiar de profesión… ¿Será que somos los únicos?  Muchos elegimos nuestro futuro profesional con escasos 17 años de edad, elecciones que se ven influenciadas por tradiciones familiares o porque es momento de elegir.

Pero aceptemos, tomamos una decisión de vida y futuro muy grande cuando todavía estamos en un proceso de autoconocernos.

¿Pero pasa que cuando apenas somos unos jóvenes? En esa etapa pasamos por la presión social de tener que elegir carrera.

Cuando aún debemos madurar un poco en saber qué es lo que nos gusta y en que somos buenos.

Lo cual también puede cambiar al pasar de los años….

Y es por eso, que al pasar de los años nos cuestionamos si esa elección profesional nos llena y nos hace felices.

Todos tenemos derecho a cuestionarnos y replantearnos nuestro futuro…y nunca es demasiado tarde.

Podemos elegir nuevos replanteamientos profesionales que se adapten a los gustos, aptitudes, proyección laboral y visualizarnos.

También para aquellos que buscan un cambio fuera de su entorno laboral, ¿quién dijo que uno no puede iniciar de cero con una nueva carrera? Es correr el riesgo en busca de esa realización personal y profesional.

Si recordamos que ir al trabajo es algo que hacemos todos los días, ¿porque no darnos una segunda oportunidad?

Claro, sabemos que con los años vamos adquiriendo responsabilidades.

Reelegir profesión

Todos tenemos el derecho de replantearnos y buscar siempre aquello que haríamos…Pero tomemos en cuenta los siguientes puntos:

  1. Lo haríamos, aunque no nos paguen.
  2. Que todos los días nos haga levantarnos con una sonrisa y motivación.

En conclusión, en la vida real no todos los días estarán llenos de alegría, éxitos y logros, habrá días llenos de cansancio, estrés y parte del día a día.

Y como nada está escrito en piedra…replanteamos nuestro futuro y volver a estudiar siempre es una excelente opción.

El conocimiento nos ayuda a salirnos de nuestro punto de confort, nos hace crecer y aprender nuevas cosas. Además, ya en este punto tenemos un poco más claro nuestras aptitudes, destrezas y gustos… los cuales han cambiado con el paso de los años.

Así que nunca es tarde para matricular de nuevo…

Sigue leyendo a Luciana Prieto