¿Os acordáis cuando erais pequeños, que los adultos siempre nos decían que es lo que queríamos ser de mayor o cuando entre nosotros siempre hablábamos de cuál poder mágico nos gustaría tener?.
Unos decían que querían ser: astronautas, científicos, bomberos y bueno los poderes mágicos pues siempre decían, ser invisibles, tele transportarse, leer la mente, cosas así.

Yo lo que quería era, tener la capacidad de poder sentir a mi voluntad, poder desconectar todo sufrimiento, poder tener un interruptor, apagarlo y encenderlo cuando quisiera, pero, ¿eso sería vida?, ¿es bueno sentir tanto lo bueno como lo malo?, ¿si solo sientes lo bueno, se aprecia tanto cuando

nos pasa algo bueno?

Cuando crecemos nos damos cuenta de que eso no es posible, no existe un interruptor al que puedas apagar y encender a tu voluntad, en caso de sufrimiento, pero de verdad que me encantaría poder tenerlo, no hay nada peor que tenga el ser humano que el hecho de que pueda sentir, es como si fuera un castigo como si hubieras hecho algo tan malo que el castigo fuera poder sentir, como cuando eres pequeño y tu mama te castiga sin helado por que no te has comido los guisantes.

¿Qué sentido tiene poder sentir? sentimos porque si no seriamos como robots, pero ¿con que fin, que ganamos a cambio? sufrimiento puro y duro así que mi conclusión es que pagaría haría lo fuera por poder tener un interruptor en el cerebro, como en las películas de los vampiros lo encienden y lo apagan a su voluntad.