Que últimamente tengamos la facilidad y el material de lectura al alcance con solo un click, nos ha hecho olvidar un poco cómo pasar la página o cómo pasar la tarde en una biblioteca o ese olor que sólo los libros traen.

¿Realmente la gente sigue leyendo libros?

La respuesta es sencilla: Sí. Por más tecnología y avances digitales, siempre van a estar presentes los libros. El libro como tal, y según Wikipedia, es una obra impresa, en una seria de hojas de papel, protegidas por dos cubiertas. Se dice que desde los orígenes de la humanidad han existido libros. A finales de los 70s empezaron a desarrollarse los libros digitales, que son muy populares en los últimos años.

En el metro de ciudades como Tokio o Barcelona, vemos que todavía existen pasajeros que leen libros mientras llegan a su destino. La práctica de la lectura es muy importante para el cerebro, incrementa la capacidad de concentración y nos hace más cultos, entre otros beneficios.

Los libros versus…

Libros vs películas: Aunque no se puede hacer una comparación justa, ya que ambas expresiones culturales tienen su propio encanto. El libro te da más libertad imaginativa para crear tú mismo la apariencia de los personajes, los espacios donde se desarrollan los hechos y hasta la perspectiva de cada personaje.

Libros vs series: Nos emocionamos con los últimos capítulos de temporada, que nos dejan en suspenso cuando tenemos que esperar una semana, un mes o varios para saber qué pasó con nuestros personajes favoritos. Los libros nos generan mayores sentimientos, dándonos amor u odio por los personajes de las historias.

Como mencionaba anteriormente, los libros ya sean impresos o digitales, nos abren la mente de una forma única. Necesitamos lectura continua, no solo leer tuits y los encabezados de las noticias, tu cerebro lo agradecerá con el tiempo.

Los libros tradicionales:
  • Fuera de que su textura y olor juega con nuestros sentidos, es un buen aliado.
  • Puede ser autografiado por tu autor favorito.
  • Es un regalo con sentimiento.
  • La numeración de las páginas ayuda a que sea mejor la lectura.
  • Su funcionamiento es sencillo, hasta un niño puede usarlo.
  • No necesita baterías.
  • Son coleccionables.
Libros digitales:
  • Fáciles de llevar.
  • Hay menos riesgo de que se agoten.
  • El precio es más económico.
  • Hay mayor conciencia ecológica.
  • Si tienes problemas de vista, puedes adaptarlo a tu necesidad.
  • Algunos traen opciones audiovisuales complementarias como videos o podcast.

Si disfrutas más leyendo El Quijote De La Mancha, una novela de Nicholas Sparks, o el manual de cómo comportarse en público ya es asunto tuyo. ¡Hay para todos los gustos!

Lo importante es que tengas un hábito de constante lectura, que enriquezcas tu conocimiento y alimentes tu imaginación.

Te reto a que leas un libro tradicional y uno digital y me cuentes cuál prefieres tú.

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