África he guardado tu recuerdo

estás en mí

como la astilla en la herida

como un fetiche tutelar en medio de la aldea

Haz de mí la piedra de tu honda

de mi boca los labios de tu llaga

de mis rodillas las columnas rotas

de tu humillación

Sin embargo

no quiero ser más que de vuestra raza

obreros campesinos de todos los países…

obrero blanco de Detroit peón negro de Alabama

pueblo innumerable de las galeras capitalistas

el destino nos yergue hombro con hombro

y renegando del antiguo maleficio

de los tabúes de la sangre

pisamos los escombros de nuestras soledades

Si el torrente es frontera

arrancaremos al declive su cabellera irrestañable

Si la sierra es frontera

romperemos la mandíbula de los volcanes

que refuerzan las Cordilleras

y la llanura será la explanada de la aurora

donde reunir nuestras fuerzas descuartizadas

por la astucia de nuestros amos

Como la contradicción de los rasgos

se resuelve en la armonía del rostro

proclamamos la unidad del sufrimiento

y de la rebelión

de todos los pueblos en toda la superficie de la

tierra

y mezclamos el cemento de los tiempos

fraternales

en el polvo de los ídolos.

 

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