Soñar a Mirta, Laura, soñar la noche en las escaleras
del monumento a nuestra Bandera, Paraná…mi amado Rosario
los escalones anchos, nuestra cama mientras observabamos
el Paraná y el grito de la estatua desdoblando la esquina

Acercarnos a la estatua y encontrar sólo el grito
querer tocar el grito y sólo hallar el eco
querer asir el eco y encontrar sólo la pared del tiempo acabado
y correr hacia el muro y tocar un espejo donde no nos vemos

Hallar en el espejo la estatua tranparente y solo su sonido, sus quejas
atravezada por mil lanzas milenarias que cada día cruzamos
entre estiercol de pastores apócrifos, caza brujas y diezmos de hambre
camuflados de santos, encubiertos por una iglesia miserable

De oro y esfinges chupeteadas las patas y las manos
entre el genocida opus dei masón asqueroso
y revivir algún baño ignífugo de algún bebe o no tanto
mi padre y su puño al cura, por haberme bañado sin mojarme

Y Mirta y mi Laura bañadas entre esas manos impiadosas…

 

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