Comienzo Errático La Creación El Alba Y Otras Cuestiones

Empieza empiezo es el comienzo es el alba del día primero

Del único estático inmutable

Rompe la luz continuo matiz sonoro de la sombra

Quiebra desasosiega la cornisa liviana…

Un cuerpo se despereza y otro repliega su fatiga

Y aún otro penetra en otro o abandona lo que fue penetrando

Y todo en el mismo momento en ese minuto estático del alba…

La sensación de la sensibilidad el de las manos el de la piel

El puro purísimo goce difunde su énfasis o se esconde

En el repliegue blanco de la sabana

Y la última gota de semen se evapora en el aire caldeado

Se da vuelta se vuelve en el semisueño y toca

Toca todo con su mano todavía imantada

Antes que llegue la luz y caiga sobre el párpado antes de que florezca

En la abierta flor de la pupila nada basta

Para la vasta expansión que sube sola sin nadie

Y a la que nadie puede oponer un dedo una uña

Un delgado perfil que cae con toda la pasión o sin ella

La mano que se abre suave en el alba

Cuando se abre la luz  y rompe la corteza mientras uno se yergue o gime

Y otro depone su arma entrega todo y se va

Sin haber o habiendo pero se va otros todos se irán

Pero se va ahora en ese suspiro final del alba…

Paseó su paso distraído frente al fresno dorado

Escaló el fulgor de la colina

Bebió del cristal el líquido fragante y claro

Mordió por última vez la carne oscura

La traspasó con la lengua erizada

Con su estilete afilado en el alba incierta y sucumbió sin dejar rastro

Apenas anda a penas una sílaba basta solo una sílaba y todo cambia

Acentúa corta divide un segundo para revelar todas las faces

En ese estático y único suspenso ahora en la hora de todos los inicios

En el instante en que cae la semilla y surge la niebla

Y la gota de lluvia es devorada por el polvo por el cuerpo sediento…

Dar un paso hacia el costado caminar por la calle de arena

Eludir aquel segundo estático del alba…

Con la última luz alguien retoma las orillas

Junto al aura húmeda recorre el cinturón de tierra

Defensa ilusoria contra un  dios imprevisible

Mientras mides tus pasos con los suyos en este invierno desmedido…

Una gaviota sola aletea azulada

Y un martín pescador avista a su presa a su lado

En un vuelo rasante se desvanece la luz

En tanto imprimes una y otra vez  sol agua pájaros

Para solitarios días venideros…

No hay refugio sin embargo para el hueco de las manos

Ni agua dulce para la sed

Retornas a tu cerco de piedras

Y cae el frió sobre los nidos vacíos

La llama azul tiembla desvelada por el viento…

La hora primera del alba la hora crucial del éxtasis

Permanece suspendida en la mitad misma del camino

En el filo en la punta afilada en el filoso bisturí

Que corta y penetra y separa mientras alguien despierta

Y otro agota su danza

Volverá este arco encendido

A temblar en el segundo de la aurora ?

Se atraviesa se cruza esta comarca por la delgada cornisa

A veces el pie adhiere a otra piel y desborda la fricción

Toca otro pie y paraliza el tiempo o se sumerge sin límite

Y piel y mano y ojos perduran en su brillo original

Qué nos queda de aquel giro solar ? De aquel encuentro ?

Del vuelo sobre hondonadas y requiebros ?

De aquellos círculos fragantes de aquellas esferas

Feraces o feroces que a veces se tocan en la línea del amor ?

O se extinguen con las cenizas del crepúsculo ?

Somos acaso las abejas de lo invisible ?

O el aliento provisorio que dura un día

E intenta enhebrar la sombra con la luz ?

O lo que perdura de aquello que ya no es ?

La flor que pétalo a pétalo se deshace

Florece de nuevo en un aura liviana en un cielo de gris a negro

En un cristal fragilísimo ?

En que playa de espuma se deposita la dulzura ?

Hasta qué confín llega el vértigo de los amantes ?

Su manzana fragante sus dedos líquidos sumergidos en huecos

Ardorosos ?

Los pétalos caídos de la rosa suben de nuevo hacia la luz ?

Pero el fuego que no cesa a que entropía rinde su desvelo ?

Aquella transmutación trasvasa plomo en plumas en el aire

En nada ?

El ferroso metal en música silente en sombra vagabunda ?

Desde dónde miras ? Con qué manos tocas todo ?

Con qué labios ? Con qué tacto vas ardiendo de zarza en zarza ?

Con qué miel recompones tejes zurces trenzas

Uno a uno los hilos de esta postrer floración ?

En el segundo estático del alba la vida y la muerte

Una bebe de la otra y el liquido que no se agota mantiene su nivel…

Sigue leyendo a Óscar Alberto Marchesin