Y la sangre en las sábanas casi terminando el ciclo un día antes

Combinar las salivas en los besos, la química de los olores los aromas…

 

Y la piel contra la piel de las caricias de los cuerpos

Combinar el ensamble de las dentaduras la cantidad de carne de los labios…

 

Y las lenguas entre los movimientos sinuosos de la noche

Hasta que la oscuridad se confunda con tu piel cuando no estás…

 

Y combinar el peso de los cuerpos balanceados en los giros

Los contrapesos, lubricación exacta de la fricción y la suavidad de los rasguños…

 

Y hasta las miradas, el brillo de los ojos y las palabras en el momento justo

Combinar el principio de la vida el sudor de los cuerpos y la respiración…

 

Y las promesas, las propuestas los vínculos los pactos los principios y códigos…

No habrá testigos ni chusmerio barato que confirme o niegue los hechos…

 

Y la vida es impenetrable única indivisible

Nada ni nadie podrá declarar lo que no quiera aún torturado…

 

Quien pueda mezclar la letra de una servilleta escrita en la mesa de una bar

Con  las estadísticas de la bolsa o con los cálculos de la ingeniería o la arquitectura

 

Tendrá más a mano los secretos de la vida.

 

Sigue leyendo a Óscar Alberto Marchesin