Es pequeño indescifrable como cualquier alma
Se puede ir tras el aire al recóndito ciberespacio
Es tan profundo, hasta el centro del mundillo
Son miles como los sentimientos encontrados
Pero es una la que nace del sol cada mañana

Entre las nubes dudosas, confusas dibujando
Cada fantasma de cada personaje del mundillo
Buscan vida y es algo innecesario que les sobra
Son ligeros con la lluvia y odian cuando deben
De rudos fondos de piedra y cristales

Intentan amar sin saber cómo y a quién
Pero no logran acceder al pensamiento etereo
Seguirán siendo fango del cuerpo de cada dinosaurio perdido
Aún con disfraz de gallina piojosa, imposible discimular
Parece suave, pero es sólo apariencia endeble, superficial

Acaricia la nada sin arribar al alma infinita
Pero no llega al fondo de las intenciones ecuánimes
Hasta nunca, jamás llegarás a ese lugar incierto
Donde las almas muertas se juntan a debatir

No dejan de ser saliva acumulada tendiendo a príncipies de las tinieblas
Intentan nadar y son agua
Que no logran sus objetivos ya que no poseen principios
Son charcos cerebrales de mentes enfermas
Desnudos de vivencias dignas solo entorpecen

Aparentan tener cuerpos confusos de entender
Confunden adrede ya que desean otra intimidad
Intentan vivir y al fin lo logran
Y en cada esquina nos saludan afectuosos
En un lenguaje normal, atentos y hoy viven…

Todos somos esos charcos
Algunos llegamos a vivir…